ARTE
Finaliza el 150 aniversario de Gaudí
Por Roberto González García
2 min
Cultura30-01-2003
Las actividades de pago incluidas en la conmemoración tuvieron 5.820.000 visitantes, cinco veces más de los que se habían previsto inicialmente. Unos 300 actos recordaron al genial arquitecto modernista, y gracias a la "fiebre gaudiniana" ahora se pretenden recuperar sus obras, y se pondrán en marcha proyectos que en su día no se perdieron llevar a cabo.
En estos resultados positivos tuvieron especial incidencia las tres principales exposiciones del año Gaudí, que han tenido una excelente acogida por parte del público. Así, Gaudí, la recerca de la forma recibió 155.000 visitantes, Univers Gaudí 300.000 (si se contabilizan los visitantes de la muestra de Barcelona y la de Madrid) y Gaudí, Art i Disseny unos 217.000. Giralt-Miracle, comisario del Año Gaudí, afirmó que los eventos del año dedicado a Antoni Gaudí "no han tenido un carácter académico, sino que hemos intentado hacer una cultura en sentido moderno y dar una visión global del arquitecto". También afirmó que Año "ha supuesto un impulso en el ámbito intelectual y en lo que respecta a los estudios del Gaudinismo". Para sufragar todo el trabajo, el presupuesto de la oficina del Año Gaudí ha ascendido a 430 millones de euros (de los cuales 100 de deben a donaciones privadas y el resto ha sido aportado a partes iguales por ayuntamiento de Barcelona, Generalitat y Gobierno), a las que se deben sumar las inversiones por actividades concretas organizadas por ayuntamientos y entidades. Durante el pasado año, han aparecido 90 publicaciones con relación al arquitecto de Reus. Asimismo el Año Gaudí ha permitido la restauración de las escuelas provisionales de la Sagrada Familia y la nave industrial La Obrera Mataronense, así como intervenciones en la Colonia Güell y los porches Bellesguard, el Colegio de las Teresianes, la Cas Vicens y el Park Güell. Pero no todo han sido aciertos en esta conmemoración. Según publicó Juan Bassegoda, conservador de la Real Cátedra Gaudí, en La Vanguardia, se han publicado muchos disparates sobre Gaudí en múltiples libros y artículos que evocaban la figura del arquitecto de Reus. ASí, por ejemplo, se ha afirmado que "las bolas con pinchos que figuran en el cuerpo del dragón de la puerta de la finca Güell eran bombas Orsini en recuerdo del atentado en el Teatre del Liceu, cuando el atentado fue en 1891 y la puerta es de 1885" y que "al abrir la puerta, el dragón movía la pata delantera para amedrentar a los visitantes, pero resulta que cuando se colocaron los dos tornillos que faltaban en la placa de fijación al cuerpo del dragón, la pata dejó de moverse".





