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RESUMEN 2001

Transiciones, las justas

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura3 min
Deportes23-12-2001

El 2001 resultó de transición tan sólo en algunos deportes, en busca de un dominador que en algunos casos ya se puede haber encontrado.

El relevo de Juan Antonio Samaranch por Jacques Rogge en la presidencia del COI marcó un año apasionante. El año que una mujer, Jutta Kleinschmidt, ganó el Dakar. Año de Mundiales, aunque fuesen de balonmano -lo ganó Francia- y de natación, que encumbraron en Fukuoka (Japón) al australiano Ian Thorpe. Año de color brasileño en la Liga Mundial de voleibol… Año de Copa América, que por fin ganó Colombia. Año de gloria para el Bayern de Múnich, campeón de Europa y de la Copa Intercontinental, y para el Liverpool, resurgido en la Copa de la UEFA. El año que Michael Jordan volvió al baloncesto para jugar contra un español y palidecer el color amarillo Lakers que iba cogiendo la NBA. Año de relevos en el tenis: Ferrero y Hewitt han desplazado a Sampras y Agassi, y Kuerten ya es el rey de corazones de Roland Garros. Goran Ivanisevic ganó el grande que le faltaba y Australia se volvió a quedar sin la Copa Davis. Año de la resurrección de Jennifer Capriati, la explosión de Venus Williams y el poderío belga en la Copa Federación. Año ciclista de Lance Armstrong, tricampeón del Tour, de Erik Dekker, campeón de la Copa del Mundo, y de Óscar Freire, campeón arco iris de campeones. Año de ausencia en el golf, la Copa Ryder ya no será los años impares por los atentados del 11 de septiembre, y año de sorpresas, Retief Goosen y David Duval, pero también del asentamiento de Sergio García entre los mejores del mundo. Año final de la cilindrada reina del motociclismo -ahora será de cuatro tiempos-, pero que encumbra a un joven descarado y genial, Valentino Rossi, a otro insolente, Manuel Poggiali, y a un no-tan-joven capaz de ser demoledor, Daijiro Katoh. Año que engrandece aún más si es posible el mito de Michael Schumacher, káiser que no parará hasta que no marque una época. Año de emoción hasta el último kilómetro en los rallies, que ganó Richard Burns, el mejor piloto con un coche mediocre.