CIENCIA
El PP impide en el Congreso la investigación con células madre
Por Covadonga de la Cuesta
2 min
Sociedad23-12-2001
Hay 40.000 embriones congelados en España procedentes de fecundación in vitro. En cinco años, período después del cual finaliza la protección legal, serán eliminados. Según algunos científicos, esas células madre podrían emplearse para regenerar tejidos y órganos dañados.
El Congreso ha desestimado la propuesta socialista al considerar los procedimientos inadecuados. Los avances y las posibilidades que la ciencia ha ofrecido en los últimos años se parecen cada vez más a una película de ciencia-ficción. La clonación y la archiconocida oveja Dolly suscitaron la controversia en la sociedad. El posible uso de células madre con fines terapéuticos es el tema del debate actual. Las células madre son las primeras células que aparecen tras la fecundación del óvulo. Acto seguido se inicia un proceso de división celular donde se originan más de 200 tipos distintos de células especializadas en la producción de diversos tejidos. Los científicos sostienen que a partir del estudio de las células madre podrían llegar a curarse enfermedades como el Parkinson o el mal de Alzheimer, pues es relativamente sencillo, a partir de ellas, regenerar tejidos u órganos para trasplantes. Aunque el PSOE proponía esa investigación dando utilidad a los 40.000 embriones congelados en las clínicas españolas de reproducción asistida, PP y CiU se han opuesto a la alternativa por cuestiones éticas. El rechazo de ambas formaciones se sustenta en que la forma de obtener células madre para fines terapéuticos no es ortodoxa. La mayoría científica explica que el mejor modo es mediante embriones, lo que conllevaría su muerte. Por otra parte, reprogramar una célula adulta para volver a ser madre implica problemas científicos. Y a todo esto se suma el debate ético y moral sobre la vida humana que serían generada con fines terapéuticos. En España hay bastante contradicción en torno a las opiniones manifestadas. Sanidad guarda silencio. El secretario de Estado de Ciencia y Tecnología, Ramón Marimón, ha admitido como posibles esos trabajos sin sobrepasar los preceptos vigentes en la Ley de Reproducción Asistida de 1988. Sin embargo, todos coinciden en que hay que actualizar esta ley.





