ANÁLISIS DE LA SEMANA
Redondo, valiente; Zapatero, incoherente

Por Amalia Casado
3 min
España24-12-2001
La palabra crisis tiene distintas utilidades para los profesionales del periodismo y de la comunicación. Crisis no es necesariamente una palabra de connotaciones peyorativas. Su significado es, sencillamente, “cambio”. Algunas veces, la remodelación de un Gobierno se interpreta desde los medios de comunicación “en clave de crisis”, una expresión habitual en las redacciones. Pero no siempre significa que dicho Gobierno atraviese momentos problemáticos. Es importante saber interpretar la intención con que los medios de comunicación utilizan tal expresión porque la intencionalidad es una pista clave para poder leer entre líneas la información que se proporciona. Es costumbre, no obstante, ejecutar cambios cuando algo no funciona, y no en los momentos en que las cosas evolucionan a pedir de boca. Los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono abrieron en la coyuntura internacional una situación de crisis, de cambio. El acontecimiento obligó a replantear a los Gobiernos de muchos países sus sistemas de seguridad y muchos otros aspectos de sus políticas –económicas, sociales, de cooperación al desarrollo,...-. Pero el terrorismo era un problema que existía desde antes, que se gestaba desde mucho atrás, un problema que sigue latente –y seguirá latente- aunque la guerra en Afganistán haya finalizado con la derrota de los talibán y las tropas de los países vencedores, entre ellos, España, se desplacen al país musulmán para garantizar la permanencia del Gobierno de transición. La dimisión de Nicolás Redondo es otro ejemplo de catarsis en un conflicto que existía ya antes de esta decisión sorpresa. Se abre en el PSOE un momento de crisis, de cambio, al que subyace un conflicto tremendo por sus consecuencias para el futuro del País Vasco. Ha estallado la tensión entre socialistas pro nacionalistas y socialistas que se niegan a un entendimiento con el PNV si éste pasa por aceptar las tesis independentistas. Nicolás Redondo, que aún no ha decidido si volverá a presentarse a la Secretaría General, ha tomado una determinación que no recibe el apoyo blindado que hasta ahora le proporcionaba Rodríguez Zapatero. Zapatero tiene una particular capacidad para pasearse por los conflictos de puntillas y sin mojarse. Es indiscutible que un buen líder debe ser capaz de integrar distintas sensibilidades en un mismo proyecto, que la picardía y la diplomacia son instrumentos útiles e imprescindibles para cualquiera que aspire a presidir un Gobierno. Pero también es importante la transparencia, la sinceridad con el electorado, especialmente, cuando se abandera la enseña de la política ética y la política con valores. Zapatero no es claro, no es transparente. Dice que quiere serlo, pero no lo demuestra. Pone cara de niño bueno, pero no acompaña sus ademanes con acciones que acrediten sus buenas intenciones. Especular sobre si esta forma de actual del líder socialista es incapacidad o puro interés por alcanzar el poder a costa de lo que sea es indiferente. El caso es que el secretario general del PSOE marcha a Marruecos como embajador del diálogo y su casa sigue si barrer. Insultan a uno de sus compañeros de partido delante de sus narices y es incapaz de defenderlo, presencia como testigo de excepción la censura a la libertad de expresión del Gobierno marroquí y fue capaz de autocensurarse la denuncia contundente que todo hombre comprometido de verdad con las libertades hubiese sido incapaz de reprimir. Poco a poco le estallarán al socialismo los conflictos que se empeña en ocultar. Se romperán más cuerdas, como la que acaba de cortar, con absoluta coherencia política, Nicolás Redondo. El ya ha triunfado: no ha querido traicionar a su electorado y está dispuesto a pagar el precio: por desgracia, el precio de la coherencia, el precio de la ética en la política. Ojalá sea proporcional la recompensa a una decisión de ésas que hacen cambiar el rumbo de la historia.
Seguir a @AmaliaCasado

Amalia Casado
Licenciada en CC. Políticas y Periodismo
Máster en Filosofía y Humanidades
Buscadora de #cosasbonitasquecambianelmundo






