MÚSICA 2003
2003, cuando la música se hizo notar
Por Luis Suárez Rueda
3 min
Espectáculos27-12-2003
Galas, premios, conciertos, letras de canciones... todo ha valido en 2003 para que la música se rebele contra lo que no considera justo. La guerra y la piratería han copado las preocupaciones de los artistas de todo el mundo en este año que llega a su fin.
La suspensión de la gala de los Premios Amigo, en un intento vano de luchar contra la piratería, marcó el comienzo del año 2003. La organización de estos premios, que llegaban a su VI edición, decidió minimizar el glamour de la gala para transmitir el daño que hace la piratería al mercado discográfico. La discreta ceremonia, en la que destacaron Álex Ubago, Juanes y Las Ketchup, originó una particular lucha contra la venta ilegal de música. Visto el poco éxito de esta iniciativa y con los terribles datos que ofrecía el mercado discográfico, fueron los artistas quienes decidieron ponerse manos a la obra ofreciendo contenidos extra como DVDs y libretos repletos de información en sus trabajos discográficos, además de sistemas anticopia que no han podido parar en absoluto el huracán ilegal. Con la sombra del comienzo de la guerra en Iraq los Premios Grammy cumplieron 45 años con una gran e indiscutible vencedora que arrasó con todos los presagios. Norah Jones hacía historia al recibir en una misma noche cinco Grammys con su debut musical. La guerra en Iraq llegó y con ella las protestas sociales, que no faltaron en el mundo de la música. En España el trío musical Las Niñas convirtieron sin proponérselo su canción Ojú en un himno musical contra la guerra. Se sucedieron los conciertos y las protestas en ceremonias públicas; los artistas unieron sus voces en discos para luchar contra lo imposible y todo ello fue en vano. En mayo, la catalana Beth llevó a España a la octava posición en el festival de Eurovisión. Su tema Díme convenció a la sociedad por su ritmo fresco. Por esas fechas, mientras salían a la calle los nuevos discos de Madonna, La Oreja de Van Gogh y Eminem, entre otros, nacían artísticamente Andy & Lucas, un joven dúo que ha calado en el mundo de la música por el carisma de sus letras. El terrible calor del verano se enfrió con la triste noticia de la muerte de Celia Cruz y Compay Segundo, a los pocos días. Estos dos hechos dejaron huérfana a la música cubana, cuyo mayor estandarte en la actualidad es Gloria Estefan, cuyo compromiso desde el exilio con su tierra hace dudar a muchos. El verano dejó ver que Operación Triunfo ya no gustaba tanto y las galas que los chicos de la Academia ofrecieron apenas llegaron a llenar un tercio con respecto a 2002. Por su parte, viejas glorias como Hombres G, Modestia Aparte y Duncan Dhu volvieron a los escenarios donde miles de nostálgicos corearon al unísono grandes temas como Venezia, Cosas de la edad y Jardín de rosas. Alejandro Sanz volvió en septiembre con atuendos militares y un esperado nuevo disco. Pronto No es lo mismo, del que ya ha vendido 800.000 copias, se convirtió en número uno de la lista de ventas y en una frase que algunos políticos intentaron utilizar, sin fruto alguno, como lema. Su coreado estribillo le hizo ganar el premio Ondas de la música al mejor artista español y a la mejor canción, además de nominarle para los premios Amigo del próximo enero. El año cierra con el nuevo disco de Álex Ubago, y los segundos trabajos de muchos de los artistas de la primera edición de Operación Triunfo, los más queridos, cegados por el éxito de Eurojunior -sus pequeños rivales- y a la espera del nuevo disco de David Bisbal, que se espera para febrero. El año 2003 pasará a la historia como el año en el que los artistas y la sociedad se dieron cuenta del poder de lucha que tiene la música, aunque en muchos casos no se consiga el fin querido.





