RUGBY
El hemisferio sur contra el norte
Por David del Olmo
2 min
Deportes09-11-2003
No hubo sorpresas en los cuartos de final, y los equipos más fuertes pasaron a semifinales. Australia se impuso a Escocia, Nueva Zelanda a Suráfrica, Francia a Irlanda e Inglaterra a Gales. Con los cruces de semifinales copados por los europeos y los de los Antípodas, en la final se vislumbra un duelo de altos vuelos por la supremacía del norte o el sur.
Australia, la anfitriona del Mundial, ya conoce a sus rivales en su intento por revalidar el título mundial en su propia casa. En primer lugar se enfrentará a Nueva Zelanda, su rival por la hegemonía del rugby en el hemisferio sur del planeta. Los actuales campeones del mundo derrotaron en los cuartos de final a Escocia por 33-16 en Brisbane, con el ala Phil Waugh, el tres cuartos Stephen Larkham y el segunda línea Nathan Sharpe como hombres destacados. Los escoceses aguantaron hasta el descanso con un empate a nueve tantos, pero el poderío físico de los wallabies no les dio opción en los segundos cuarenta minutos. Antes se había disputado en Melbourne el Nueva Zelanda-Suráfrica , resuelto por 29-9, que no dejó lugar a la duda de la inferioridad de los springboks. Los delanteros neozelandeses Carlos Spencer, Keven Mealamu y Jerry Collins plasmaron la agresividad de los all-black y sentenciaron a su rival con rapidez. La otra semifinal salió de los enfrentamientos entre Inglaterra y Gales, de gran igualdad, y entre Francia e Irlanda. Inglaterra sufrió, pero ganó por 28-17 a un rival que conoce muy bien del Seis Naciones. El apertura Johnny Wilkinson fue de los más destacado de un partido que deja muchas dudas en la selección inglesa. Su rival será Francia, que tuvo menos dificultades para superar a Irlanda por 43-21, con una primera mitad primorosa. Frederic Michalak, apertura galo, sumó 23 puntos para su equipo, que hicieron estériles los esfuerzos de las estrellas irlandesas, David Humphreys y Brian O'Driscoll. Por lo visto tras la primera ronda y los cuartos de final, Australia, en calidad de campeón vigente y anfitrión, y Francia, por la buena impresión que ha mostrado a lo largo del torneo, se perfilan como favoritas. Ahora bien, la experiencia, talento y oficio de sus rivales neozelandeses e ingleses obliga a no descartar las sorpresas.





