RALLIES
Igualdad, relevos y crisis en el Mundial
Por Roberto J. Madrigal
2 min
Deportes09-11-2003
El duelo por el Mundial, resuelto entre Sébastien Loëb y Petter Solberg –pero al que también optaron pilotos como Carlos Sainz, Richard Burns y Marcus Grönholm– entre Citroën y Peugeot por el título de marcas, dio emoción a una temporada que se cierra con muchas incógnitas para 2004: la continuidad de muchos pilotos y algunos equipos, debido a los problemas económicos que afecta al Mundial.
Citroën comenzó con sorpresa la temporada:, Sébastien Loëb ganó en Montecarlo, con un triplete histórico para el equipo de Guy Fréquelin, que se haría con el Mundial de marcas gracias a la fiabilidad del Xsara WRC. Pero el defensor del título, Marcus Grönholm, se enchufó y consiguió las victorias en Suecia, sobre hielo, en Nueva Zelanda y en el rally de Argentina. Pero no llegó a alcanzar el liderato del Mundial, porque no sumó más puntos. El finlandés cometió demasiados errores –no logró puntuar en siete pruebas– y finalmente acabaría sexto. El más asiduo en los podios era Richard Burns, aunque no ganó, mientras que Carlos Sainz, ganador en Turquía y segundo en Argentina y Grecia, recordaba al de sus mejores tiempos y se acabó ganando la continuidad en Citroën. El panorama, no obstante, dio un vuelco en la segunda mitad de la temporada: con permiso de Markko Märtin –el estonio de Ford ganó en Grecia y Finlandia– y del francés Gilles Panizzi, que se adjudicó el rally de Catalunya, Loëb y un renacido Solberg comenzaron su particular mano a mano: el primero, especialista en asfalto, se impuso en Alemania y San Remo. El noruego, mejor sobre tierra, hizo lo propio en Chipre y en Australia, y además, con lluvia, ganó en Córcega su primera prueba en asfalto. Los dominadores de la última década, Colin McRae y Tommi Mäkinen, se tenían que conformar con arañar puntos aprovechando errores ajenos. El final de la temporada, además, estuvo salpicado por las dificultades económicas de algunos equipos: Hyundai decidió abandonar la competición hasta 2006 a falta de cuatro pruebas y Ford, pese a que había recortado drásticamente su presupuesto con los despidos de McRae y Sainz en 2002, no está segura de poder participar en todo el Mundial de 2004, que se ampliará a 16 pruebas. Tampoco el Fabia WRC, que se estrenó en Alemania, consiguió el rendimiento esperado por Skoda: la marca checa tampoco competirá en todas las pruebas del próximo año.





