FÚTBOL
Se confirma la sanción de dos años a Gurpegui
Por Miguel Venegas
1 min
Deportes03-11-2003
Después de 13 meses de espera, el Comité Español de Disciplina Deportiva (CEDD) tomó una decisión definitiva sobre el caso Gurpegui y acabó con la suspensión cautelar que dictó el propio comité el pasado mes de junio. El jugador del Athletic de Bilbao deberá cumplir una sanción de dos años de suspensión federativa, la máxima prevista, por el positivo que dio en el primer partido de la temporada 2002-2003. A partir de ahora, el futbolista no podrá jugar con su equipo en ninguna competición oficial.
Todo comenzó el 1 de septiembre de 2003. Tras el encuentro de la primera jornada de Liga entre la Real Sociedad y el Athletic de Bilbao, Carlos Gurpegui era elegido para pasar el habitual control antidopaje. Dos semanas más tarde se dio a conocer el positivo del futbolista, que evidenciaba una tasa de 19-norandrosterona -un derivado de la nandrolona, sustancia que aumenta el rendimiento muscular- anormalmente elevada. De inmediato Gurpegui fue suspendido cautelarmente, a la espera de imponerle una sanción. Pero la presión de su club y de una masa social especialmente sensibilizada convirtió al caso Gurpegui en un conflicto metódico y moral sin precedentes. El Athletic defendía con un estudio que la elevada tasa de nandrolona era generada de forma natural por el cuerpo del jugador. A mediados de junio, el CEDD concedía la suspensión cautelar de la sanción y el futbolista volvía a los terrenos de juego. Pero el privilegio llegó a su fin cuando se ratificó la sanción, el pasado 3 de noviembre, con más de un año de retraso. Así pues, Gurpegui volverá a ver los partidos desde la grada, como mártir. El club ha anunciado que acudirá a los tribunales ordinarios, al no estar conforme con la sanción ni con sus métodos. Se abre, por tanto, un nuevo período de incertidumbre hasta que un juez dicte finalmente sentencia, aunque el Athletic ha tomado una decisión que puede volverse en su contra. Muchos deportistas, sobre todo los que tienen poco poder mediático, permanecerán atentos, esperando que les suceda lo mismo que a jugadores como los holandeses Edgar Davids, Jaap Stam y Frank de Boer, o como a Pep Guardiola: que cumplan una sanción de seis meses como máximo.





