RALLIES
El Mundial se anima en San Remo
Por Roberto J. Madrigal
2 min
Deportes05-10-2003
Sébastien Loëb confirmó el dominio de Citroën en el asfalto de San Remo. Los Peugeot sufrieron bastantes problemas, pero en la última jornada, la lluvia permitió a Gilles Panizzi subir al segundo puesto y compensar el abandono de Marcus Grönholm. Richard Burns, fuera de los ocho primeros durante las dos primeras jornadas, pudo ser séptimo y sumar dos puntos que lo mantienen, por los pelos, al frente del Mundial.
Carlos Sainz no pudo empezar mejor: además de la competitividad del Xsara WRC sobre asfalto –los cuatro vehículos que inscribió el equipo de Guy Fréquelin terminaron, y además lo hicieron en los puntos–, los problemas del británico Richard Burns con la puesta a punto de su coche y el abandono del noruego Petter Solberg al término de la primera jornada le daban la carambola que necesitaba para reengancharse a la pugna por el título. El estonio Märkko Martin, que marchaba segundo, apretó los dientes en la segunda jornada, pero aunque logró todos los scratch –mejores tiempos en cada tramo–, fue penalizado por llegar tarde a un punto de control y perdió todo el tiempo que había ganado. La última jornada resultó ser una caja de sorpresas. Los dos últimos tramos, en los que apareció la lluvia, fueron complicadísimos para los primeros de la clasificación, que con excepción del francés Gilles Panizzi, ganador en 2002, seguían con neumáticos de seco. El francés lo aprovechó para remontar hasta la segunda plaza, mientras que Sainz, que sufrió las secuelas de una reciente operación quirúrgica, logró salvar el cuarto puesto por el abandono del finlandés Marcus Grönholm, que con un piso tan deslizante, arriesgó y lo pagó al embestir su Peugeot 206 contra un muro. Finalmente, los hermanos Panizzi recortaron más de dos minutos al líder Loëb, pero no tuvieron más tramos y tiempo para optar a la victoria, que salvó de la debacle a Peugeot. También gracias a Burns, que finalmente pudo subir al séptimo puesto, en detrimento del también galo Philippe Bugalski. El estonio Märtin terminó tercero, y su compañero en Ford, François Duval, quinto, por delante de Colin McRae (de Citroën). De este modo, el Mundial queda apretadísimo, a falta de tres pruebas por disputar. Burns acumula 57 puntos, sólo dos más que Loëb –que en caso de empate a puntos, sería primero por haber sumado más victorias–, mientras que Sainz, tercero, suma 53 puntos. Solberg se queda con los 48 que tenía antes del rally, mientras que Märtin, Grönholm y McRae, con 43, 38 y 36 respectivamente, completan la lista de los siete primeros. En el campeonato de marcas, Citroën, con 125 puntos, adelanta a Peugeot, que suma 121. Subaru, que no puntuó, ve cómo Ford se le acerca: el equipo japonés, con 76 puntos, apenas tiene cinco de ventaja con respecto a la marca del óvalo.





