Los navarros dicen “no” al plan de Ibarretxe
Por Ana María Riaza
1 min
España04-10-2003
La política rupturista de Ibarretxe no tendrá cabida en Navarra. O al menos así lo afirmaban los integrantes de la mesa parlamentaria de la Comunidad Foral después de aprobar una declaración en que rechazan el plan del lehendakari, apenas cuatro días después de que éste hiciese públicas las líneas generales de su proyecto político.
La premisa de "Libertad de relaciones con Navarra" no ha sido acogida con agrado en la Comunidad Autónoma, que no ve en el plan de Ibarretxe más que un obstáculo al progreso social e institucional en el País Vasco y Navarra, que fomenta la fractura política y retarda el avance en la lucha contra el terrorismo. Asimismo, el presidente del Gobierno, José María Aznar, dejaba momentáneamente a un lado sus labores en política de exteriores para lanzar una pulla contra el gurú de los nacionalistas vascos, y presidente del PNV, Xabier Arzallus, que días antes defendía las tesis secesionistas de su discípulo Ibarretxe, no sin antes dejar bien clara la intención del Ejecutivo vasco de seguir adelante con o sin la ayuda del Gobierno central. Aznar calificó esta actitud como la de un "chantaje inaceptable", y calibró las posibilidades de futuro del plan de Ibarretxe en "literalmente, cero". El presidente ha concertado ya numerosas citas con diferentes personalidades del entorno económico e intelectual vascos, a fin de analizar, esclarecer y advertir a cerca de las posibles consecuencias y efectos colaterales que podrían desencadenarse si el plan nacionalista de PNV saliese adelante.





