DE CIELO EN CIELO
El talento oculto de Mario Muchnik
Por Roberto González García
2 min
Cultura06-09-2003
El nuevo fotógrafo ya dejó su huella en el mundo editorial con la fundación de Muchnik Editores en 1973. Más tarde fue director general de Seix Barral (1982-1983) en Barcelona, además de director general de Anaya & Mario Muchnik (1991-1997) en Madrid. Fue el encargado de descubrir a los españoles a Elias Canetti, o editar por primera vez a Cortázar. Es el autor de obras como Miguel Ángel de cerca, Un bárbaro en París, Mundo judío o Einstein.
La exposición en la que desvela al mundo su condición de fotógrafo se titula Del cielo en cielo, formada por sesenta y una fotografías en blanco y negro realizadas desde los años 60 hasta hoy. El tema unitario de todas ellas es la presencia de la huella humana, lo que le relaciona con la temática de Cartier Bresson, de quien Muchnik se declara admirador. Pese a afirmar que no considera a la fotografía como un arte, si no como un entretenimiento y una afición, las instantáneas de Muchnik son resultado de un trabajo riguroso con un punto de vista preocupado por el paso del tiempo. El autor niega la característica de arte a su afición, y se puede decir que su fotografía se afirma a partir de la negación. Muchnik niega el color en sus fotografías, todas son en blanco y negro. "Busco la fotografía abstracta, y el banco y negro es lo más abstracto, porque la realidad es en color, no en blanco y negro". El color es para los pintores, la fotografía puede ser fotografía sin necesidad de color. Desde esta afición también se niega el dolor. No se busca el morbo del sufrimiento. "No me gusta Sebastián Salgado", ha afirmado Muchnik enfatizando su negativa a explicitar el horror en una imagen. También se niegan los tópicos. Por ello, en las múltiples fotos de París que hay en la exposición, en ninguna se ve la Torre Eiffel. "No me gusta nada la naturaleza, ni las puestas de sol, ni las montañas; eso cuando era joven. Ahora solo me interesan las huellas que dejamos los seres humanos en esta naturaleza, en la vida". Con estas huellas los escenarios naturales quedan proscritos de la exposición, donde lo principal es aquello que el hombre busca dejar para la posteridad. Por ello, De cielo en cielo es una interesante exposición que permite analizar la naturaleza humana desde el punto de vista subjetivo de otro humano, el fotógrafo, pero que permite observar los más variados ambientes.





