CICLISMO
El recorrido: corto, completo y exigente
Por La Semana.es
2 min
Deportes06-09-2003
Unipublic celebra el 25 aniversario como organizador de la Vuelta a España con un recorrido corto –ninguna supera los 200 kilómetros, para un total de 2.650 entre Gijón y Madrid–, pero jalonado de puertos. La mayor novedad es la inclusión de una cronoescalada en la penúltima etapa, en lugar de la contrarreloj llana en Madrid, que había caracterizado las últimas ediciones.
La vuelta mantiene dos de sus señas de la edición anterior: el comienzo con una contrarreloj por equipos, en Gijón, y el alto de La Pandera, en Jaén, como puerto estrella, ya que no se subirá al Angliru ni a los Lagos de Covadonga. El paso de la carrera por Asturias depara etapas nerviosas, como la llegada a Cangas de Onís tras el descenso al Mirador del Fito. Tras una etapa llana camino de Santander, la carrera se dirigirá a Burgos –previo paso por El Escudo–, Soria y Zaragoza, en una etapa muy similar a la que en 2001 estableció el récord de velocidad en la historia de la Vuelta, con más de 55 kilómetros por hora. La primera crono larga, de 44 kilómetros, es terreno propicio para que los especialistas marquen diferencias, antes de una maratón pirenaica: primero llegando a Cauterets, previo paso por el Aubisque; después llegando a Pla de Beret, con un preludio en el Col d’Aspin, y por último el Port d’Envalira, en Andorra. Tres etapas de altísima exigencia, que darán paso a un descenso hasta Sabadell, propicio para los velocistas, antes de la primera jornada de descanso. Las siguientes etapas están llamadas a ser de control por parte de los equipos con velocistas. No obstante, los repechos de la etapa entre Utiel y Cuenca y el viento racheado que casi siempre sopla camino de Albacete pueden facilitar las escapadas. La segunda crono, de 53 kilómetros, debe suponer una oportunidad para quienes aspiren a ganar la general, antes de los finales en alto de La Pandera y Sierra Nevada, a los que se llega después de una jornada de transición, camino de Valdepeñas. Tras la segunda jornada de descanso, los sprinters tendrán su última oportunidad, en la etapa entre Granada y Córdoba, para amarrar una victoria antes de la última etapa, un circuito por las calles de Madrid. Antes del final, aunque cerca de la capital, habrá tres jornadas de media montaña muy prometedoras: una propicia para las escapadas, en Las Rozas, otra de continuos repechos, en Guadarrama, y una cronoescalada, en la exigente subida de Abantos, que debe aclarar el podio final de la Vuelta.





