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Ellas también pegan

Por Sandra CarreteroTiempo de lectura2 min
Sociedad18-07-2003

Callan por miedo, por vergüenza o por dignidad. Muchos hombres silencian los golpes por el que dirán, pero en la primera mitad de este 2003 han fallecido siete a manos de sus compañeras.

Ni sus músculos ni sus palabras les salvaron la vida. Son siete los hombres asesinados por sus esposas o sus novias en lo que va de año. El pasado no fue mejor ya que la lista de víctimas masculinas se saldó con 19 hombres asesinados por celos, ira o pasión. Cuando las víctimas son hombres las denuncias son escasas y se refleja en los estudios presentados por el Ministerio de Interior. Por Comunidades Autónomas, encabeza la lista Valencia, con seis hombres muertos, la sigue Canarias, con cuatro víctimas mortales masculinas y Andalucía, Cataluña y Madrid, con dos cada una. En relación a las denuncias de hombres maltratados por sus cónyuges o análogos durante 2002, la cifra asciende a 4.682 (589 delitos y 4.093 faltas). Esta es la primera vez que el Ministerio de Interior incluye en la estadística oficial a los hombres que han muerto no sólo a manos de sus cónyuges, sino también a manos de sus compañeras, novias o ex novias, ex compañeras y ex mujeres. En estos datos se esconden las denuncias silenciosas que cientos de hombres y mujeres hacen para ellos mismos. Con respecto a ellas, los golpes y los moratones son el antes y el después de una pelea; con ellos es distinto, los puñetazos y las patadas se convierten, generalmente, en apuñalamientos, y el maltrato psicológico es la práctica de tortura más usual para ellos. Convive con el miedo, la tristeza, la ira y la indefensión. La situación de una persona maltratada, ya sea mujer u hombre, no es fácil de llevar. Las cargas pesan más que los golpes y los insultos; la indeferencia, el costumbrismo y el terror son los clavos de sus manos, y la esperanza, la denuncia y la Justicia su salvación. El calvario es eterno pero la fuerza para vencer la humillación, el desprecio y las bofetadas reside en una palabra: denuncia.