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IRAQ

La coalición mantiene las operaciones militares en plena reconstrucción

Por Salva Martínez MásTiempo de lectura1 min
Internacional15-06-2003

El partido Baaz integraba a más de un millón de funcionarios en el régimen de Sadam Husein. Todo lo que tenía que ver con el baazismo quedó prohibido con la llegada del régimen de ocupación.

Pero el sustrato social que hacía funcionar a la antigua Administración iraquí no ha dejado de plantear problemas a la ocupación militar. Estos problemas son determinados, es decir, que tienen una sola solución. Desde hace ya dos semanas, la solución que dan los ocupantes hace pensar que lo que terminó el 9 de abril fue la guerra, pero no los combates. Porque en la capital iraquí, Bagdad, los enfrentamientos dejaban un saldo de 100 muertos la semana pasada. A unos 60 kilómetros de Bagdad, el pasado jueves caían abatidos otras veintisiete personas que previamente habían atacado un tanque estadounidense. Al día siguiente, lo que el Mando Central estadounidense llama "campo de entrenamiento terrorista" fue asediado por tropas estadounidense. Resultado: 70 muertos, casi 400 detenidos y el fin de la amenaza subversiva. Las razones para reprimir con violencia remiten a un dato: 40 muertos en dos meses de ocupación. Es, incluso, un número mayor a los soldados británicos que murieron en guerra. En el triángulo que forman las ciudades de Ramadi, al oeste de Bagdad, Tikrit, al norte de capital, y la propia ciudad sede del Gobierno aún no representativo, hay desplegados 4.000 militares estadounidenses. Una concentración de soldados bastante grande si se tiene en cuenta que hay 140.000 soldados que, como invasores no contaron con el aval de la ONU para invadir Iraq, pero que desde el 22 de mayo están bendecidos por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para ocupar el país. Si para mantener la seguridad de las tropas son necesarios despliegues como el del triángulo Ramadi-Tikrit-Bagdad, se responde por sí sola toda pregunta referida a las razones por las cuales George W. Bush no pisó territorio iraquí hace dos semanas, cuando visitó Oriente Próximo. El presidente de EE.UU. eludió la marcha triunfal de una guerra terminada porque Iraq está todavía por pacificar.