NUEVA YORK
Aprobado el proyecto de reconstrucción de la Zona Cero
Por Roberto González García
2 min
Cultura28-02-2003
El complejo propuesto, incluye varias torres y volverá a entregar a la ciudad el honor de tener el edificio más alto del mundo.
"Su visión ha traído la esperanza y la inspiración a una ciudad que aún se recupera de una terrible tragedia", declaraba anoche John Whitehead, el presidente del Comité de Desarrollo del Bajo Manhattan, una de las tres organizaciones que seleccionaban el proyecto. Libeskind le respondió que la oportunidad es "una experiencia que cambiará mi vida". El proyecto de Libeskind preserva el espacio vacío de los cimientos de las Torres Gemelas, especialmente el muro de contención del río Hudson, que Lebeskind representan una metáfora de la capacidad de resistencia de la ciudad, de su "voluntad de renacer, el muro de la libertad" y de "la fuerza de la democracia para resistir a sus enemigos". El espacio llevará por nombre Plaza del 11 de Septiembre, y será un conjunto de jardines. El proyecto inicial era dejar vacío los 27 metros tal y como quedaron tras los atentados, pero se ha reducido a 9 metros y será rellenado con garajes y oficinas por presiones de la Autoridad Portuaria de Nueva York, propietaria del solar. El centro de la obra es una gran torre de 541 metros, con una gigantesca antena de comunicaciones que dará por llevará el récord del edificio más alto del mundo a la ciudad por décima vez. Son varias las torres propuestas y tendrán oficinas, zonas comerciales, miradores y jardines colgantes, un gran hotel y un Museo del 11 de Septiembre. Costará 330 millones de dólares y los plazos de construcción oscilan entre 5 y 10 años. Entre los finalistas se hallaba el proyecto de Think, en el que participaba el arquitecto español Rafael Viñoly, con su idea del Centro Cultural del Mundo, que dotaba el espacio de infaestructura más culturales que comerciales. Este grupo y el de Libeskind protagonizaron una batalla de marketing y publicidad para lograr ser los elegidos del proyecto. Si bien Libeskind era el preferido por las familias de las víctimas y del alcalde y el gobernador de Nueva York, Think era apoyado por Corporación para el Desarrollo del Bajo Manhattan. Al final, ganó la sobriedad del polaco-americano.





