CUBA
Un acuerdo entre EEUU y Cuba normaliza las relaciones
Por LaSemana.es
1 min
Internacional26-11-2016
Más de medio siglo ha tenido que pasar para que Estados Unidos y Cuba normalicen sus relaciones. Sucedió el verano pasado, el 1 de julio de 2015. Barack Obama y Raúl Castro anunciaron un acuerdo entre los gobiernos de ambos países para recuperar el diálogo diplomático tras 54 años de aislamiento. Fue un hito histórico que ahora deberá ratificarse tras la muerte de Fidel Castro y la próxima llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
"Los Estados Unidos de América y la República de Cuba han decidido restablecer sus relaciones diplomáticas y sus misiones diplomáticas permanentes en nuestros respectivos países el 20 de julio de 2015", anunció entonces Obama. "Este es un histórico paso adelante en nuestro esfuerzo para normalizar las relaciones con el Gobierno y el pueblo de Cuba".
La relación entre EEUU y Cuba fue una historia de odio, recelos y amenazas bélicas desde que Fidel Castro llegase al poder el 1 de enero de 1959. El intento de invasión en Bahía de Cochinos en 1961 y sobre todo la Crisis de los Misiles en 1962 en plena Guerra Fría estuvieron a punto de desatar un conflicto mundial entre el bando comunista y el anticomunista.
Pese a estar separados por apenas 145 kilómetros de mar, Cuba y Estados Unidos han sufrido un distanciamiento mucho mayor durante décadas. Hasta que Obama le puso fin con la mediación del Vaticano, a través del Papa Francisco. "Nuestras naciones están separadas por solo 90 millas y hay profundos lazos de amistad y familia entre nuestros pueblos", dijo el presidente de la Casa Blanca al anunciar el acuerdo para destensar la relación.
El éxodo de miles de cubanos hacia Florida en las últimas décadas, con un peso cada vez más creciente del voto latino en las elecciones generales, ha permitido que los últimos presidentes hayan prestado más atención a esta cuestión y que en el caso de Obama se haya volcado para resolver el conflicto antes de poner fin a su mandato.
Ahora, los estadounidenses pueden viajar a Cuba y los diplomáticos de la Oficina de Intereses en La Habana no necesitan pedir permiso para desplazarse por la isla. Hasta hace poco eran considerados espías pero desde hace un año la normalidad ha comenzado a reinar las relaciones entre los estados.





