País Vasco
PNV y PSE pactan reformar el Estatuto de Gernika
Por Silvia Marin Martín
4 min
España21-11-2016
El PNV y el PSE-EE han acordado que se comience a la reforma del Estatuto de Gernika “respetando el ordenamiento jurídico”, que tiene que contar con la máxima aprobación posible y tendrá que ser respaldada por la sociedad vasca. En el acuerdo de Gobierno suscrito por las dos formaciones, se reconoce que se pueda discutir en el seno de una ponencia de autogobierno cuestiones como “el reconocimiento de Euskadi como nación”, el derecho a decidir “y su ejercicio pactado en un marco de negociación y acuerdo” dentro de la legalidad.
En el documento, jeltzales y socialistas igualmente abordan que se pueda estudiar la reforma de la Constitución para incrementar las potencialidades del autogobierno y proteger el ámbito competencial vasco.
El lehendakari, Iñigo Urkullu, el presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, y la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, rubricaran y presentarán este martes en la sede del Parlamento vasco el pacto de Gobierno que tiene el título” Pilares para construir una Euskadi con más y mejor empleo, más equilibrio social, más convivencia y más y mejor autogobierno".
PNV yPSE-EE se comprometen, con este escrito, a impulsar un proceso que culmine en "la necesaria actualización del pacto estatutario vasco", para todo esto, estimularan una ponencia específica. En esta dirección, hallaran, "con el mayor consenso, una formulación abierta pero concreta, de bases y principios para la reforma y actualización del autogobierno".
La ponencia asentará la fórmula o el procedimiento” procedimiento "más adecuado para la elaboración de un borrador de texto articulado que enuncie una reforma del Estatuto de Gernika, respetando el ordenamiento jurídico", y que se tendrá que escribir en un plazo de ocho meses desde su encargo. También, será gestionada por el Parlamento vasco como Proposición de Ley, "siguiendo las normas y procedimientos jurídico-legales vigentes y los establecidos en el Reglamento de la Cámara".
La nueva ponencia conseguirá el informe que se consignó por parte de los diferentes grupos parlamentarios en la ponencia del mismo nombre de la pasada Legislatura, así como también los dosieres de los entendidos y organismos que se emitieron y la transcripción de las comparecencias que se originaron en su seno.
PNV y PSE-EE aceptan, en el texto, que, para encontrar el consenso y acuerdo en la ponencia de autogobierno, se afrontarán “todas las propuestas y cuestiones relativas” a éste “que quieran ser planteadas por los grupos parlamentarios”, entre otras, “el reconocimiento de Euskadi como nación, el reconocimiento del derecho a decidir del pueblo vasco y su ejercicio pactado en un marco de negociación y acuerdo dentro del ordenamiento jurídico vigente en cada momento”.
Otro de los asuntos que pueden tener importancia es el de debatir la reforma de la Constitución “para ampliar las potencialidades del autogobierno vasco y blindar" el ámbito competencial vasco, y que esta "profundización y mejora" del Estatuto se aborde, en todo caso, "en convivencia y solidaridad con el conjunto del Estado".
PNV y PSE-EE piensan que "el modelo autonómico vigente en el Estado español precisa de una reformulación que ponga en valor el autogobierno vasco y sus singularidades históricas, jurídico institucionales y culturales propias". A su parecer, "una reforma de la Constitución en tal sentido ampliaría las posibilidades para mejorar y garantizar el autogobierno que demanda la sociedad vasca".
El acuerdo prevé una proposición para el desarme definitivo de ETA, con una explicación anterior de la banda sobre su forma de ser "irreversible e incondicional", así como el acuerdo con una política penitenciaria que incorpore, tanto "el reconocimiento del daño causado” como el llevar a los presos de la banda más cerca.
En el pacto admiten que, desde que la banda ETA anuncio el paro de su actividad, se han realizado "avances sustanciales en la coexistencia", pero ven necesario "continuar trabajando en materia de normalización de la convivencia", y abordar "tres cuestiones pendientes: el desarme y disolución definitiva de ETA, la política penitenciaria y la memoria crítica sobre el pasado".
Por todas estas cuestiones, en uno de sus siete acuerdos, ambos partidos se han marcado como propósito conseguir un "final ordenado de la violencia". Ese "compromiso" se tendría que reflejar en "tres grandes ejes", consistentes en el apoyo a la verificación de un calendario de desarme definitivo "que previamente incluya una declaración de ETA sobre su carácter irreversible e incondicional, como expresión de su voluntad de disolución" y el logro de la "disolución y desaparición definitiva de ETA".
El escrito sostiene, también, una política penitenciaria “fundamentada en la promoción activa de los principios legales de individuación, humanidad, reconocimiento del daño causado y reinserción", uno de cuyos resultados serían "el apoyo al traslado de las personas presas a prisiones cercanas a su entorno familiar".
De esta manera y "conforme a las previsiones de ordenamiento jurídico", impulsarán "una propuesta de reorientación de la política penitenciaria" que establezca como "objetivo fundamental" la reinserción, que atienda de forma prioritaria "las problemáticas de mayor incidencia humanitaria", y que "favorezca el acercamiento de presos". También insistirá en la transferencia de la competencia de prisiones a Euskadi.





