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TRIBUNALES

La UE concede inmunidad ante la CPI a militares y diplomáticos estadounidenses

Por Txema GarcíaTiempo de lectura1 min
Internacional06-10-2002

Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE acordaron el pasado lunes una postura común para que cada uno de los países miembros alcance acuerdos bilaterales, si así lo desea, con EE.UU., o use los ya existentes, con el fin de conceder impunidad al personal diplomático, civil y militar estadounidense destinado en territorio comunitario ante la Corte Penal Internacional (CPI) que echó a andar el verano pasado.

El acuerdo fue alcanzado con la condición previa de que los estadounidenses perseguidos por los delitos que persigue la CPI: genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad sean juzgados por audiencias de su país. Pese a que los servicios jurídicos de la Comisión Europea hicieron un dictamen en el que concluía que los acuerdos bilaterales sobre inmunidad con países no signatarios, como lo es Estados Unidos, serían una violación de los estatutos del tribunal, lo cierto es que, al final incluso los más favorables a esta tesis, como el comisario europeo de Asuntos Exteriores, Chris Patten, concluyeron tras este pacto, que la fórmula de los acuerdos bilaterales encaja perfectamente con el Estatuto de Roma, texto fundacional de la CPI. Italia, Reino Unido y España fueron los países que más presionaron para que se alcanzara esta fórmula, de hecho los gobiernos de Silvio Berlusconi y Tony Blair llegaron a amenazar con firmar por separado acuerdos bilaterales con Washington. Antes del pacto, EE.UU. ya había suscrito con una docena de países no comunitarios acuerdos bilaterales. Lo sucedido el pasado lunes provocó diversas reacciones. Para el primer ministro danés, Per Stig Möller, quien se pronunció en nombre de la presidencia de la Unión: “no se trata de ninguna concesión, ni de rendición. Simplemente hemos atendido las preocupaciones de EE.UU. al tiempo que preservamos los estatutos del tribunal”. Mientras, las organizaciones internacionales de Derechos Humanos observaron con preocupación el acuerdo. El director del programa de justicia internacional de Human Rights Watch, Richard Dicker, afirmó que la UE hizo “demasiadas concesiones”. “No veo garantías que obliguen al procesamiento de esas personas en EE.UU. y, por otro lado, abre la puerta para hacer nuevas excepciones con países no signatarios como es el caso de Rusia”, indicó.