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PERIODISMO

Sólo el 13% de la población mundial disfruta de una prensa libre

Por Selene PisabarroTiempo de lectura3 min
Comunicación08-05-2016

La liberación de los tres periodistas españoles se produce apenas unos días después de que se haya celebrado el día mundial de la libertad de prensa. Sin embargo, lejos de esa teoría, los informes revelan que el 2015 fue el peor año para que los periodistas informasen. Entre otras razones, se debe al terrorismo, la violencia o la intimidación que sufren los comunicadores.

Los últimos datos de Freedom House apuntan a que la libertad de prensa vive sus momentos más bajos desde hace doce años. Tan sólo el 13% de la población mundial disfruta de una prensa libre, siempre en la zona de Occidente: Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Australia. Frente a éstos, en Rusia, el norte y el este de África, Méjico o Asia carecen de medios de comunicación libres. En el sur y el oeste de África, Latinoamérica, India, Mongolia o el este de Europa es parcialmente libre. Curiosamente, en este grupo están incluidas Italia y Grecia.

Precisamente, la posición de Italia no es tan anormal si se observa que Europa es donde más se ha visto perjudicada este tipo de libertad debido a las economías debilitadas, los despidos de los periodistas o la caída de los ingresos por publicidad. En el caso de España, aunque la libertad de prensa es un hecho, se encuentra entre los peores datos de los Estados europeos, por detrás de Lituania o Eslovenia.

Sin embargo, la preocupación va más allá. Somalia y Méjico son dos de los países más peligrosos, pero Siria continúa siendo el país más mortífero para los periodistas, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). Especialmente, resulta complicado en la ciudad de Alepo –en el norte-, que es uno de los territorios sirios más complicados y donde secuestraron a los tres españoles el pasado mes de julio. Allí mataron a 14 comunicadores en 2015 y a otros tres en Turquía que habían solicitado protección internacional.

Casi todos los periodistas entran en Siria a través de la frontera con Turquía y sortean los controles que existen cada pocos kilómetros. Una vez dentro del país, los francotiradores se suceden por decenas. En otras ocasiones, los controles resultan ser falsos y están tomados por yihadistas. Los periodistas necesitan estar acompañados de un guía y traductor que les acompañen durante el largo camino que les queda por delante: ellos conocen la zona y en muchas ocasiones son la única protección con la que cuentan.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) da un paso más y ha denunciado a través de una campaña a diferentes líderes mundiales "que se enorgullecen de haber amordazado la información”. Son, según la organización, Salman bin Abdulaziz Al Saud (Arabia Saudita), Isaías Afeworki (Eritrea), Ilham Aliev (Azerbaidján), Abdelfatah Al-Sisi (Egipto), Prayuth Chan-ocha (Tailandia), Recep Tayyip Erdogan (Turquía), Kim Jong-Un (Corea del Norte), Ali Jamenei (Irán), Nicolás Maduro (Venezuela), Pierre Nkurunziza (Burundi), Vladimir Putin (Rusia) y Xi Jinping (China).

RSF ha querido acompañarlo con un mensaje en el que critica que cada vez existan más mecanismos de censura y de control de la información, ya que la independencia de los medios se vuelve precaria. 63 periodistas murieron en 2015 y a 155 les encarcelaron en un año que ha estado marcado por la amenaza del terrorismo yihadista del Daesh, según denuncia su presidenta Malén Aznárez. Del mismo modo, Egipto y China se han erigido como las mayores cárceles del mundo para los informadores