LIBERTAD DE PRENSA
Liberan a tres periodistas españoles secuestrados en Siria durante 11 meses
Por Jesús Espinosa
2 min
Comunicación08-05-2016
Los periodistas españoles Antonio Pampliega, José Manuel López y Ángel Sastre, que habían permanecido secuestrados durante más de 10 meses en Alepo (Siria), ya han sido liberados. Los tres españoles están a salvo y han aterrizado este fin de semana en la base aérea de Torrejón donde han sido recibidos por la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Saénz de Santamaría, sus familiares y amigos y donde han dicho que se encuentran bien, pero "desbordados".
Los tres periodistas desaparecieron el 12 de julio del año 2015 en Alepo, una de las zonas más conflictivas del norte de Siria donde habían ido para cubrir la guerra civil que azota al país desde el año 2011. Sin embargo, una vez liberados, han reconocido que desconocen la zona del país en la que han permanecido secuestrados durante estos meses, pero han asegurado que les han tratado bien.
Quien ha adquirido la coordinación del dispositivo de rescate ha sido la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría. La mandataria contactó el sábado con ellos para corroborar que se encontraban en buenas condiciones.
Para que esa llamada se produjese, hubo una coordinación excelente en la fase final de la operación, en Turquía y Qatar, entre ambos países. El peso de las negociaciones y de la operación ha corrido a cargo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que depende de la Vicepresidencia del Gobierno.
El grupo terrorista que los secuestró se llama Frente Al Nusra, y es una filial de Al Qaeda en Alepo. Es una organización terrorista con mucho poder, y por eso consiguieron retener a los periodistas tantos meses. El principal temor para las fuerzas españolas es que fueran vendidos a otros grupos terroristas, una práctica habitual con prisioneros occidentales, como al Daesh.
Hace varios meses, el grupo colgó en internet varios vídeos en donde se podía ver a los periodistas separados pero en un estado de salud razonable. Estas prácticas eran para presionar el Estado español a que pagara un rescate por ellos. La organización había puesto un alto precio a sus cabezas; aunque todavía no se sabe si el Gobierno ha hecho frente a un pago económico.
Las esperanzas estaban puestas en que hubieran sido liberados mucho antes, puesto que el guía que fue capturado con ellos, y que era de origen sirio, sí que fue liberado inmediatamente después de que se produjera el secuestro.
La última vez que el CNI tuvo algún tipo de contacto con ellos fue el 12 de julio de 2015 cuando se encontraban en la ciudad de Alepo, que está bajo el control de Frente Al Nursa. Los tres periodistas eran freelance, es decir que trabajan por cuenta propia, y habían entrado hacía unos días en Siria procedentes de Turquía. Las palabras del ministro de Justicia por aquel entonces, Rafael Catalá, fueron que el Gobierno estaba poniendo en práctica “todas las capacidades de inteligencia y de las fuerza de seguridad” para que se lograra su liberación en el menor tiempo posible.





