ENSAYO
Capote: Una vida de obsesiones y excesos
Por Rita Casdelo
2 min
Cultura07-05-2016
“Soy un chico de obsesiones, más que de pasiones” decía de sí mismo Truman Capote. El periodista y escritor estadounidense nació en 1924 en la cuna del jazz, Nueva Orleans, pero la vida le tenía otro destino, la literatura. Truman Streckfus Persons se crió en granjas del sur de EEUU y, según sus propias palabras, la escritura sirvió como escape en su infancia. Su madre, una recién divorciada, dejó al pequeño Truman al cuidado de familiares, hasta que su segundo marido, Joe Capote, lo adoptó y le dio su apellido.
Su frivolidad la resumía él mismo: “Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”, pero lo decía sin importarle, igual que todo. La boca no la cerraba y gracias a ello dejó ver la luz a grandes obras como Desayuno en Tiffanys o A sangre fría. Pero todo lo grande empieza con algo pequeño y ahora Anagrama recoge esos primeros manuscritos en Relatos tempranos.
En su último año de instituto consiguió un puesto como corrector en The New Yorker. Esto parecía no serle suficiente, por ello empezó a mandar relatos cortos a revistas como Harper’s Bazaar, que le dio la oportunidad de escribir su primera novela. Otras voces, otros ámbitos lo elevó a la fama rápidamente. A partir de aquí todo cambió. Poco quedaba ya del pequeño Truman. Sus necesidad constante por desaparecer lo llevaron a Europa, pero no era capaz de irse al olvido y por ello, regresaba constantemente a Nueva York.
Su mayor éxito llegó después de leer una noticia en The New York Times. En ella se relataba el caso de los Clutter, una familia de granjeros, que había sido asesinada en extrañas circunstancias. Este suceso, quizás por su pasado granjero, quizás por su pasión por lo extraordinario, le hizo recortar la noticia. Se obsesionó de tal manera con el caso que le propuso al periódico convertirse en corresponsal. Así que viajó hasta Kansas para conocer todos los detalles del caso.
Durante esta aventura no estuvo solo, Harper Lee, autora de Matar a un ruiseñor lo acompañó.Años más tarde una supuesta biógrafa de la autora, reconoció que Lee definía a Truman Capote como un psicópata, algo que negó la propia Lee. Aún así se sabe que la relación entre ambos era un constante tira y afloja causado por el ego, según diferentes fuentes.
La desgracia de la familia granjera se convirtió en un relato por entregas y en el mismo momento de su publicación pasó a la historia. Para escribirla se refugió en la Costa Brava, lugar en el que consiguió hilar el que a día de hoy es una de las mejores novelas de la historia reciente y es considerada la primera de no ficción de la historia. Su obsesión con el suceso, las drogas y el alcohol lo terminaron matando.
Treinta y dos años después de su muerte reaparece una nueva novela, Relatos tempranos, una novela de catorce cuentos de sus primeros años rescatados de los documentos del Archivo Público de la Biblioteca Pública de Nueva York. En España ha sido publicada por la editorial Anaya y con grandes críticas. Una lectura veraniega que deja ver los primeros pasos de un personaje..
Truman Capote vivió una vida de excesos, pero en el recuerdo han quedado sus genialidades.





