Premio Carlomagno
El Papa Francisco recibe el premio Carlomagno 2016
Por Alexandra Campoamor
2 min
Sociedad06-05-2016
El líder de la Iglesia Católica ha recibido hoy el reconocimiento por su "autoridad moral sobresaliente" como mediador en Europa por parte de la Canciller alemana Ángela Merkel, junto con otros dirigentes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, y donde también estuvo presente el Rey de España, Felipe VI. El Papa ha llamado a "recuperar los valores y principios europeos" de los que se está alejando.
El Papa Francisco ha recibido el Premio Carlomagno, que desde 1950 ha continuado con su ceremonia anual para reconocer el mérito de algunas personalidades mundiales. Entre los asistentes y organizadores del evento se han encontrado algunos de los premiados de anteriores ediciones: la canciller alemana, Angela Merkel, quien ha entregado el premio, y los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; del Parlamento europeo, Martin Schulz, y del Consejo de la UE, Donald Tusk.
En el discurso posterior a la recepción del premio, el Papa lamentó que se estuvieran perdiendo algunos de los principios básicos que levantaron Europa, por lo que pidió que se acogiesen a los inmigrantes en lugar de construir muros. "¿Qué te ha sucedido, Europa humanista, defensora de los derechos humanos, de la democracia y de la libertad?", preguntaba el Papa Francisco en presencia de muchos dirigentes y personalidades de la UE. "Sueño con una Europa en que ser inmigrante no sea delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano", añadió.
Bergoglio, al aceptar la distinción, pidió que la ceremonia no se convirtiese "en un mero gesto de celebración", sino en una oportunidad para desear "un impulso nuevo y audaz para este nuevo continente". Recordó a los "padres fundadores" de Europa como los precursores de ese deseo de construir la unidad de los pueblos y de derribar muros, frente a la cultura del egoísmo del que, dice, estamos tentados de caer.
Gran parte de su discurso estuvo dirigido hacia los refugiados que intentan establecerse en suelo europeo. El Pontífice invitó a los presentes a acogerles y a defender los derechos humanos de todos aquellos que lo necesitasen. En respuesta, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, reconoció al Papa que "Europa está ante un desafío histórico", y señaló a los populismos de "sembrar el miedo" ante la llegada de inmigrantes.
Entre los invitados españoles se encontraba un galardonado con el Premio Carlomagno, el expresidente Felipe González, junto con el Rey Felipe VI. El monarca obsequió al Papa con una edición de autógrafos de Miguel de Cervantes, con motivo del cuarto centenario de su muerte.





