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ANTONIO GALA

'Para ser un clásico hay que morirse, yo no tengo urgencia'

Por Manu SueiroTiempo de lectura1 min
Cultura28-11-2012

Ácido, sarcástico y lapidador. Son tres adjetivos que han acompañado a Antonio Gala a lo largo de su larga vida, y que todavía hoy, con 82 años a la espalda, mantiene a golpe de ingenio y brillante verborrea. Pese a que las arrugas y el ánimo delatan un peor estado físico, la genialidad del poeta y dramaturgo ha vuelto a sorprender a los medios este martes en la cálida presentación en Madrid de Quintaesencia, un compendio filosófico de las citas que engalanan su obra.

"Para ser un clásico hay que morirse, pero yo no tengo ninguna urgencia", bromeaba Gala al inicio de su puesta en escena. El cordobés de adopción quiso dejar claro que empieza a vislumbrar el irremediable final "que a todos nos espera". "La vida es estar muriéndose, no se puede beber a grandes sorbos, y quien comprende esto puede vivirla y amarla más intensamente", dijo. "Considero que he cumplido con mi vocación personal y social", añadió. Cabe recordar que el poeta superó recientemente un cáncer de vejiga que lo ha tenido apartado de las cámaras un largo año. Incluso de eso se atrevió a bromear diciendo que ahora solo bebe "lo que toman los deportistas". Y aunque reconoce que antes era más partidario de ridiculizar al enemigo, dejó caer alguna piedra a modo de mensaje. "Hoy en día tenemos mucha libertad pero carecemos de la agudeza de mantener una opinión personal, somos muy influenciables. Eso es muy malo para un pueblo". También dedicó una misiva a las recientes elecciones catalanas. "No me metería con Artur Mas, le escribiría algo cachondo, que eso jode más", bromeó. Poco habló sobre su última obra, tan solo dejó clarasu esencia: "un resumen de mi vida, una referencia de mi obra de pensamiento, no de ficción". Antonio Gala, cuasi inmortal testigo de la historia, asegura que antes de chochear, no habla. Pero este martes, refugiado entre las flores del Jardín Botánico de Madrid, ha demostrado estar satisfecho con su carrera."He cumplido en mi vida, he sido sincero y he dicho verdades antipáticas, incluso para mí". Por eso reconoce que el empeño que tiene su editora para que escriba una biografía le resultaría doloroso, ya que "tendría que volver al pasado y denunciar a personajes".