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TERRORISMO

El Gobierno del cambio acaba con la impunidad en las calles del País Vasco

Por Esteban del PozoTiempo de lectura2 min
España30-08-2009

Si el pulpo etarra del que hablaba el juez Baltasar Garzón extendió sus tentáculos a gran parte de la sociedad vasca, el nuevo Gobierno vasco encabezado por el socialista Patxi López se muestra dispuesto a acabar con todo ello.

A las detenciones de etarras y las localizaciones de varios de sus zulos también hay que tener en cuenta la prohibición de varias manifestaciones proetarras en las fiestas de Bilbao y San Sebastián y la presión para acabar con la presencia de fotos de terroristas en las calles y en los bares del País Vasco y Navarra. Normalmente son los encarcelamientos y juicios a los miembros de ETA los que más repercusión mediática obtienen y parece que es el elemento más fuerte que tiene la banda. Pero a esto habría que sumar la presencia del movimiento proetarra en los bares que frecuentan algunos jóvenes vascos y en las manifestaciones en las que se reclama la autodeterminación y el acercamiento de etarras a las cárceles del País Vasco. Aunque a veces no se le de mucha importancia a estos actos --el histórico líder del PNV, Xabier Arzalluz, los calificó como “los chicos de la gasolina”-- es en estos lugares donde se dan los primeros pasos para luego ingresar en la banda terrorista. En la mayoría de los casos las personas que han llegado a formar parte de ETA primero han estado en una manifestación y se han enfrentado a la policía de manera violenta. El odio también crece en comunidad y los pasos a seguir para formar parte de ETA llegaron a convertirse en un ritual. Por eso el trabajo de calle prohibiendo las concentraciones proetarras y persiguiendo los lugares de reunión donde se hace apología del terrorismo es clave para cortar la red de suministro humano a la banda. Esto es lo que ha entendido el Gobierno del País Vasco liderado por el socialista Patxi López que no ha permitido que las fiestas patronales de las capitales vascas se conviertan en excusas para ensalzar ETA. Un ejemplo de esta postura es la prohibición de una manifestación proetarra el Día Grande de las fiestas de Bilbao, prohibida tanto por el Departamento vasco de Interior –por la vía administrativa—como por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón --por la vía penal—al enetender que estos actos se englobaban dentro de la estrategia de ETA. A pesar de todas estas medidas ha sido imposible impedir que se produjeran disturbios como respuesta a la postura adoptada por el nuevo Gobierno vasco. Los convocantes, desafiando a la justicia, mantuvieron la llamada en los mismos lugares y a la misma hora a la que estaban programadas estas concentraciones. La disolución de estas concentraciones ilegales por parte de la policía autonómica vasca conlleve el lanzamiento de objetos y quema de contenedores por parte de los radicales. Pero la lucha de calle también ha llegado a los bares. En Navarra dos bares estaban denunciados por enaltecimiento del terrorismo debido a que de sus paredes colgaban fotos de presos etarras. Ante el juicio y la posible sentencia contra estos establecimientos, los dueños de las tabernas decidieron retirar las fotos o en su sustitución colgaron siluetas.