TENIS
Algo más que una derrota
Por LaSemana.es
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Deportes06-07-2008
La victoria de Rafael Nadal contra Roger Federer supuso un certero golpe a las estadísticas, que decían que el suizo era el rey de Wimbledon, con permiso de Pete Sampras y William Renshaw.
El suizo llevaba cinco años seguidos ganando en el All England Club y se había mantenido invicto durante 65 partidos consecutivos sobre hierba. Rafael Nadal acabó con ambas rachas y le devolvió al helvético la derrota del Masters Series de Hamburgo de 2007, cuando Federer acabó con los 81 triunfos seguidos sobre tierra batida que sumaba el mallorquín. La última derrota de Federer se había producido ante el croata Mario Ancic, en la primera ronda de Wimbledon de hace seis años. Desde entonces, nadie era capaz de superar al de Basilea, ni siquiera su bestia negra y verdugo en la final de esta edición, Nadal, quien había sucumbido en las dos anteriores finales del torneo londinense. Federer perdió la oportunidad de sumar su sexto entorchado consecutivo y superar al mítico Bjorn Borg, dominador del torneo londindense entre los años 1976 y 1980. Tampoco se pudo acercar a Sampras, auténtico soberano de este torneo, con siete laureles en su haber. Aún hay otro tenista que ha conseguido tal hazaña. El local William Renshaw también figura en los libros como heptacampeón. No obstante, tales títulos los logró en los albores del torneo, cuando la competencia era menor. Fue entre 1881 y 1886, de forma consecutiva. El no poder alzar su sexta victoria en Wimbledon también impidió a Federer sumar su decimotercer Grand Slam, que le habría situado a tan sólo uno de Sampras, que cuenta con 14 en su palmarés. Ahora, Nadal llega con fuerza por detrás. De hecho, por primera vez, el suizo ha perdido la final de un torneo que no es Roland Garros.





