TOROS
El atentado contra los caballos de los Domecq iba dirigido contra los de Sergio Galán
Por Almudena Hernández Pérez
2 min
Espectáculos29-11-2001
La Guardia Civil ha esclarecido el atentado contra los caballos de los hermanos Domecq ocurrido el pasado 2 de junio. Como consecuencia del mismo, Luis y Antonio Domecq se vieron obligados a anular numerosos contratos. Los daños fueron cuantiosos porque además de las pérdidas como resultado del corte de la temporada, los Domecq vieron morir varias de sus monturas y otras quedaron gravemente heridas.
La operación Góndola se ha saldado con tres detenciones, aunque todavía continúa abierta. Un menor y su madre, ambos de nacionalidad colombiana, han prestado declaración después de ser detenidos como los principales sospechosos. También la Benemérita ha detenido a otra persona y se ha tomado declaración como imputado al presunto inductor del ataque, padre del rival de Sergio Galán. Según las investigaciones efectuadas en estos meses, los presuntos autores no querían atentar contra los caballos de Luis y Antonio Domecq sino contra los de otro rejoneador, Sergio Galán, competidor del hijo del sospechoso como inductor del delito. La operación sigue abierta y la Guardia Civil no descarta que se produzcan más detenciones. En el mismo comunicado que la Guardia Civil ha difundido estos datos sobre la operación Góndola, se ha explicado que existía una sospecha desde varios días antes del atentado. La Benemérita se fijó especialmente en dos de los detenidos cuando se encontraban cerca de la finca Galán, en Tarancón (Cuenca). Los caballos de los Domecq fueron atacados cuando el camión que los transportaba a Jerez se detuvo en el kilómetro 57 de la N-IV para que las personas que viajaban en él descansasen durante unos minutos. El trayecto había comenzado en Madrid, pues los dos rejoneadores habían actuado en la plaza de Las Ventas, en uno de los festejos programados dentro de la feria de San Isidro. Varias personas lanzaron al interior del camión botellas de gasolina, que posteriormente dieron lugar a dos explosiones y un incendio. Uno de los caballos murió y el resto padecieron fuertes lesiones. Una confusión no permitió a los presuntos ejecutores del ataque atentar contra la cuadra de Galán, pues los equinos se encontraban en Badajoz, desde donde se trasladarían a Madrid para participar en un festejo taurino. La Guardia Civil comenzó a investigar en los hospitales madrileños para detectar alguna persona con posibles quemaduras. Aquella noche del 2 de junio y unos 40 minutos después del atentado, había ingresado en una clínica de Alcorcón (Madrid) un menor con quemaduras por gasolina en la cara. La Guardia Civil le relacionó con un grupo de personas también colombianas que por aquellas fechas vivían en la localidad madrileña y de donde desaparecieron después de la detención de la madre del primer detenido, por participar presuntamente en el tráfico de drogas.





