INFANCIA
La resolución judicial sobre dos casos de acogida desatan la polémica
Por Marta G.Bruno
2 min
Sociedad03-05-2007
Piedad vive en Tenerife con su familia de acogida. Hace tiempo que tenía que haber regresado con su madre biológica, pero la familia que le mantiene desde hace más de dos años se niega a dejarla marchar. La pequeña, de cinco años, ha vivido con su familia pre-adoptiva en el municipio de La Orotava en la isla de Tenerife durante dos años y medio.
La Audiencia Provincial de Las Palmas ordenó en julio de 2006 su ingreso en un centro de acogida de Gran Canaria, para que la madre biológica pudiera visitar a su hija con asiduidad. De esta manera, Piedad se reintegraría poco a poco en su vida anterior. Los padres de acogida, según el Tribunal, desarrollaron un síndrome de pertenencia y no de apego, algo dañino para ambas partes, y además se negaron a colaborar. La madre que acoge a la pequeña alegó que su madre biológica podría tener problemas mentales y que la pequeña sufriría con este cambio. Sin embargo, la Justicia dio la razón a la familia biológica y estableció un período de 24 horas para que Piedad fuera ingresada en el centro de acogida, tiempo que la familia preadoptiva no ha cumplido. El caso de Saltana, una niña Mauritania acogida desde hace cinco años por una familia de Cartagena, muestra la otra cara de la moneda. Al igual que en la otra situación, la familia tenía que devolver a la niña a su país al final del verano, pero se negaron ya que, según éstos, la niña tenía problemas de salud, por lo que urgía que permaneciera en España. El juez otorgó finalmente la tutela a los padres de acogida. Estos casos muestran el riesgo al que se exponen las familias que participan en programas de acogida, un problema que afecta, ante todo, al menor. En un principio, la iniciativa de las organizaciones no gubernamentales (ONG) es proponer programas de acogida, de tal forma que los niños viajen unos meses a España para mantener una alimentación correcta y se refuerce su sistema inmunológico, labores a cargo de la familia que los acoja. Estos programas van dirigidos sobre todo a los niños africanos, como Asociación de Ayuda al Pueblo Saharaui, que se encarga de gestionar el acogimiento de niños de este lugar. Aunque también existen estos programas en Rusia o Ucrania, como los que gestiona la ONG Asfaru, que tramita el acogimiento de niños rusos.





