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JUVENTUD

Malasaña, ejemplo de que no gustan las normas

Por Paula PortasTiempo de lectura2 min
Sociedad06-05-2007

La Policía Nacional detiene a diez jóvenes de entre 19 a 26 años, todos españoles y presuntamente relacionados con las agresiones que sufrieron 22 personas, la mitad de ellos policías, en los incidentes ocurridos en el madrileño barrio de Malasaña.

De los 22 heridos, todos ellos leves, cinco eran agentes de la Policía Nacional que acudieron al lugar de los hechos en apoyo de la Policía Municipal y del Samur cuando la reyerta había comenzado, por lo que no pudieron precisar si, como se dice, la celebración de un botellón es el motivo que desencadenó los hechos. Pero la cosa no se queda ahí, porque una nueva batalla ha dejado casi 50 heridos, coches dañados, contenedores volcados… Este caso es un claro ejemplo de la violencia juvenil tan de moda hoy en día y supone también, una invitación a replantearse muchas cosas sobre la educación de los jóvenes. Tal como ha dicho un filósofo y escritor llamado José A. Marina, entorno al tema de la educación se ha generado un sistema de excusas en el que todo el mundo echa las culpas al vecino. Los padres a la escuela, la escuela a los padres, todos a la televisión, la televisión a los espectadores y al final todos piden soluciones al Gobierno, que apela a la responsabilidad de los ciudadanos, y otra vez a empezar. En esta rueda infernal de las excusas podemos estar girando hasta el día del juicio. La única solución posible, según José A. Marina, es no esperar a que otros resuelvan el problema, sino preguntarse que se puede hacer para solucionarlo. Y es que si se supiera aprovechar la preocupación, la generosidad, la energía y el talento de miles de personas dispuestas a colaborar se provocaría una movilización educativa que es lo realmente necesario para mejorar la educación y así erradicar por fin, este tipo de actos de violencia. Por su parte, la Justicia no debería quedarse atrás y tendría que replantearse que el nuevo Código Penal elevase a 18 años el límite de edad inicial para la aplicación de sus disposiciones.