Aumenta el número de soldados de EE.UU. muertos en Iraq
Por Isabel A. Vega
2 min
Internacional05-10-2003
Las revueltas populares y las manifestaciones que culminan en violentos enfrentamientos se han generalizado en la capital iraquí, Bagdad.
Son ya 85 los soldados estadounidenses que han perdido la vida en Iraq desde que George W. Bush decretara el fin de las hostilidades el pasado mes de mayo. Las bajas suelen producirse en emboscadas o durante las manifestaciones y revueltas populares que a diario tienen lugar en Bagdad. En el último incidente un soldado murió al ser alcanzado por la explosión que produjo un cohete de tipo RPG, fuego de mortero, lanzado por iraquíes contra la cuarta División de Infantería norteamericana, según informó un comunicado del Ejército estadounidense. Sucedió durante la madrugada del pasado viernes. Un día después, cientos de ex soldados iraquíes hacían cola en el antiguo aeropuerto de Bagdad para cobrar sus salarios por despido. Según cuentan testigos, algunos de los ex militares comenzaron a lanzar piedras contra los soldados mientras gritaban denunciando los abusos a los que se ven sometidos por el Ejército de ocupación. Los soldados respondieron a la agresión con pelotas de goma y disparos al aire en un fallido intento de disolver la protesta. El resultado fue un iraquí muerto y 24 heridos, seis de ellos, a causa de los disparos La Administración provisional de Iraq, dirigida por EE.UU., ordenó la disolución del Ejército iraquí el pasado mayo, por lo que son muchos los iraquíes que quedaron desempleados y resentidos. Desde entonces se han sucedido las protestas callejeras que piden a las fuerzas de la coalición que paguen una indemnización por despido a los iraquíes. Para paliar la situación, el Gobierno de Bush decidió comenzar a repartir unos 40 dólares por cabeza a los ex militares en concepto de compensación, pago del que podrán beneficiarse en torno a 440.000 iraquíes. Fuentes de la Administración estadounidense afirman que la revuelta se produjo porque algunos ex soldados propagaron el rumor de que no habría dinero suficiente para pagarles a todos. Esta situación se ha repetido en casi todos los puntos de cobro de salarios establecidos en Iraq, donde las reyertas tienen lugar a diario. En Basora, un iraquí fue abatido por los disparos de las tropas de la coalición durante una manifestación. “Militares de las fuerzas de la coalición dispararon contra un iraquí que fue abatido. Evidentemente es un asunto muy serio y se ha abierto una investigación”, explicó el comandante Nial Greenwood, portavoz militar británico. La insurgencia guerrillera está cada vez más presente en Iraq y el alto coste humano y financiero que soporta la Administración norteamericana ha provocado cierta impaciencia en el Gobierno de Bush, cada vez más preocupado por conseguir la aprobación de una resolución de la ONU que inyecte tropas y capital suficiente como para dar un respiro a las arcas estadounidenses.





