AMALIA CASADO
La verdad

Por Amalia Casado
2 min
España20-07-2003
Zapatero lo desmiente. Cierra filas en torno a Rafael Simancas, de quien se ha rumoreado esta semana que podría ser sustituido en unas posibles elecciones en octubre por una nueva cabeza de lista, Inés Alberdi, que en los comicios previos a la crisis fue la número dos. Se habla de negociaciones con Tamayo y Sáez para conseguir que renuncien a sus actas de diputado a cambio de tal sustitución en el candidato a la Presidencia de la comunidad de Madrid, y todo es incertidumbre respecto a la repetición de las elecciones para el próximo mes de octubre. También el Partido Popular sufre la erosión de los rumores respecto a la sucesión de su presidente y actual jefe de Gobierno, José María Aznar. Finalmente padrino de aquel bebé que casi nace en un mitin de la última campaña electoral, se niega a comparecer en el Congreso para dar cuentas de los motivos verdaderos que llevaron a España a apoyar la guerra de Iraq, cuando las armas de destrucción masiva siguen sin aparecer. Falso es, no obstante, que el Gobierno no haya explicado los motivos de aquel apoyo a Bush y Blair, pues se argumentó suficientemente la defensa del orden internacional y la necesidad que tenía España de apoyar la lucha internacional contra el terrorismo global si pretendía recibir semejante apoyo en su lucha particular contra el terrorismo de ETA, que esta semana ha tenido un nuevo episodio de éxitos con las detenciones efectuadas en México, uno de los grandes santuarios de ETA, y con la desarticulación del comando Nafarroa. Muy probable es, no obstante, que posibles motivaciones económicas estuvieran entre las causas que llevaron a la intervención en Iraq. Estos motivos no se mencionan ni se reconocen, desapareciendo así el debate sobre si es legítimo que un país defienda sus intereses económicos y si dichos intereses serían suficientes para desencadenar una guerra. Cabe esperar, porque suele suceder así, que ni la comisión de investigación sobre la crisis de Madrid, ni las causas que verdaderamente llevaron a dar luz verde a la guerra de Iraq, sean sistematizadas y dadas a conocer a la opinión pública. Generarán páginas y páginas de rumorología y confidenciales, pero la verdad de los hechos quedará escondida entre la cantidad ingente de información. Pero, ¿es posible luchar por conocer la verdad en un mundo que ya no cree que es posible encontrarla?
Seguir a @AmaliaCasado

Amalia Casado
Licenciada en CC. Políticas y Periodismo
Máster en Filosofía y Humanidades
Buscadora de #cosasbonitasquecambianelmundo






