ANÁLISIS DE LA SEMANA
Va de frente

Por Gema Diego
2 min
Economía18-07-2003
Néstor Kirchner no se esconde. Sea por una estrategia populista o electoralista claramente planificada, o sea porque realmente quiere darle una vuelta de tuerca a todos los que se aprovecharon del paraíso económico-artificial argentino de los años 90, el caso es que el nuevo presidente argentino no tiene pelos en la lengua. En su visita por España ha aprovechado para dejarle claro a los empresarios que tener un negocio también tiene sus riesgos y que, cuando pintan bastos, hay que afrontarlo. También puede que Kirchner sólo esté tirándose un farol cuando dice que Argentina saldrá adelante con o sin empresas, con o sin FMI. La tentación vive arriba, nunca mejor dicho, porque la tentación es el país con el que Argentina limita al norte: un Brasil cada vez más atractivo para invertir y que Lula se está encargando de promocionar por doquier. Y está claro que, si España decidiera prescindir de sus lazos con Argentina, no le costaría demasiado trasladar sus intereses al país de la samba. Habrá que esperar para ver si Kirchner es capaz de mantener lo que ha prometido y no va cediendo poco a poco hasta suplicar flexibilidad. Que es lo que están haciendo algunos países de la UE que se ven incapaces de cumplir los pactos que firmaron. Sin embargo, el BCE sigue en sus 13, así que tendrán que apretarse el cinturón para hacer honor a su palabra. Sí, puede que Kirchner cambie, se arrastre, modifique su discurso y su programa termine en agua de borrajas. Pero, por lo menos, va de frente, y no esconde fraudes tras palabras melosas y vacías de contenido que satisfacen a todos. Kirchner no rehúye el enfrentamiento, el poner las cosas claras, la mise au plat. El conflicto que supone el principio del cambio y el progreso.






