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Lula se gana el apoyo de los empresarios españoles

Por Javier de la FuenteTiempo de lectura2 min
Economía20-07-2003

Luis Inacio Lula da Silva llegó hace seis meses al poder en Brasil con un amplio respaldo popular. Su meta: que todos los brasileños puedan comer tres veces al día. Sin embargo, su historial revolucionario y pasado sindicalista no le hizo depositario de la confianza de los inversores brasileños. La desconfianza predominaba por aquellos tiempos en la mayoría de los analistas políticos y financieros.

Pero seis meses después Lula está sabiendo ganarse a pulso la confianza de los que le pueden ayudar a acabar con la pobreza en Brasil. Lula es un político pragmático que ha sabido adaptar su discurso y pulir sus formas. Ha llevado a Sudamérica ideas de base revolucionaria y las ha transformado a la socialdemocracia reformista. Con paso firme las ha mostrado en diferentes foros económicos mundiales. Su objetivo: ganarse la confianza de los inversores extranjeros. Y Lula sabe que la Unión Europea puede ayudarle. No es de extrañar que por ello España haya sido su primera parada. España le puede abrir las puertas de Europa. España es el segundo inversor en Brasil y tras su visita parece que la situación no va a cambiar. En el calendario de la visita de Lula a España, al margen de actos en esencia protocolarios, estaba programado un encuentro con la patronal empresarial. La sintonía entre el presidente brasileño y la clase empresarial española fue manifiesta. "No os arrepentiréis de creer en Brasil", dijo Lula a los empresarios. Los grandes inversores españoles estaban deseosos por conocer las intenciones del ex-sindicalista. Lula quiso que los empresarios hicieran un compromiso de futuro. José María Cuevas, presidente de la Comisión Española de Organización Empresarial (CEOE), calificó a las medidas tomadas por el nuevo presidente brasileño de "aire fresco de renovación y esperanza". Cuevas subrayó el compromiso a largo plazo de los empresarios españoles y apostó por promover acuerdos de cooperación entre pequeñas y medianas empresas que completen las operaciones de los grandes grupos. La confianza de los empresarios españoles fue reafirmada por el presidente del Gobierno, José María Aznar. Después de varias horas de reunión entre ambos mandatarios, Aznar puso de manifiesto la intención de España de formar una "alianza estratégica" entre ambos países.

Fotografía de Javier de la Fuente