Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

NIÑOS EN LA RED

Internet, en tela de juicio tras la huída de una niña con un ex marine

Por Mar GarcíaTiempo de lectura1 min
Sociedad15-07-2003

Desde Manchester con amor. Sheavaun Pennington, de doce años, se encuentra en casa desde el 16 de julio tras haberse fugado durante cuatro días con Toby Studabaker, de 31 años, un ex marine norteamericano que ya ha sido detenido por cargos de secuestro a una menor.

La historia comenzaba en un chat en Internet. La niña mantenía contacto regular mediante la red, con el ex marine norteamericano, acusado en el pasado de peredastia y luego absuelto. Según la policía, éste viajó desde los Estados Unidos hasta Inglaterra para reunirse con Sheavaun. Una vez allí, ambos huyeron hacía París. El sábado por la tarde, la niña volvió a Liverpool. Este hecho ha reavivado el debate de un medio adorado por una mayoría pero que tiene peligros. Internet, invento por excelencia del siglo XX, no atraviesa una de sus mejores etapas. El 45 por ciento de los menores que navegan habitualmente utiliza el chat varias veces por semana y algunos van más allá, ya que el 14,5 por ciento de estos han acudido a una cita con un desconocido. Los expertos hablan ya de la extrema y preocupante facilidad con la que cualquier persona puede acceder a todo tipo de contenidos. El asesor del Defensor del menor, Javier García, afirma que hay que exigir una mayor implicación de los padres cuando los menores navegan por Internet. La Asociación de Internautas (AI) ha señalado en este mismo sentido que en un medio como internet, el menor se convierte en un sujeto activo y por ello necesita de una supervisión constante. Javier García, en relación al caso de la menor, ha afirmado que "es muy probable que los padres de la niña británica de 12 años que se ha fugado con el ex marine de 31 años al que conoció por Internet, conocieran a sus amigas del colegio o del barrio pero desconocían por completo con quien hablaba su hija cuando se conectaba a un chat".

Fotografía de Mar García