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IRAK EN EL CONGRESO

Los diputados ¬rebeldes¬ del PP podrían desmarcarse de la posición de Aznar con respecto a Irak

Por Ana María RiazaTiempo de lectura3 min
España28-02-2003

A escasos dos meses de la celebración de los comicios municipales previstos para este año 2003, la oposición daba la pasada semana un nuevo giro en su respuesta a la política internacional del presidente del Gobierno, José María Aznar.

Como si de un reflejo político de la anterior Guerra del Golfo se tratase, la oposición daba la pasada semana un nuevo vuelco a la línea antibelicista mantenida desde que estalló el conflicto contra Irak. Con unos protagonistas a todas luces invertidos (durante el estallido de la Guerra del Golfo en 1990 era el Partido Socialista (PSOE) quién manejaba los hilos desde el Ejecutivo, y el Partido Popular (PP) quién respondía desde la oposición), el rechazo por parte de todos los partidos que asisten al Congreso, a excepción del PP, a un posible ataque contra Irak se materializaba en un texto formal, inspirado en la propuesta pacifista de las potencias francesa y alemana, y que será votado en el Hemiciclo este martes. En su proposición, la oposición en pleno -esto es, Izquierda Unida (IU), PSOE, Coalición Canaria (CC), Grupo Mixto y los nacionalistas de Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Convergencia i Unió (CiU)-, pide al Gobierno que medite su decisión de mantener su alianza con los Estados Unidos, y solicitan más tiempo para los inspectores de la ONU, encargados de supervisar el desarme en suelo iraquí, así como un calendario de desarme. Ésta proposición no de ley conjunta que busca la resolución por vía pacífica del conflicto con Irak contará además con una nueva ventaja: la aplicación, por petición inicial de Izquierda Unida, del artículo reglamentario 85.1, que permite la votación secreta. De este modo, todos aquellos diputados del PP que no comulguen con la posición belicista de José María Aznar podrían desmarcarse de la postura de su propio partido votando secretamente por la propuesta pacifista de la oposición. El portavoz de IU en el Congreso, Felipe Alcaraz, justificaba la aplicación del artículo por el hecho de que la guerra, además de ser un asunto político, "afecta de forma decisiva a la conciencia personal". La llamada izquierdista de adhesión al artículo, que sólo puede ponerse en práctica cuando es solicitado por al menos dos grupos parlamentarios o por la quinta parte de los diputados asistentes al Hemiciclo, era suscrita rápidamente por el PSOE. Sólo de esta manera, y con vistas a la reunión de los diputados del próximo martes, la proposición pacifista podría llegar a obtener la mayoría en el Congreso. Ya a priori, el PP contaría con un buen número de diputados rebeldes, entre ellos, el alcalde de Muras (Lugo), Isaam Algnam Azzam, quién ya ha puesto de manifiesto la existencia de "un importante abanico de gente" dentro del partido de Aznar que está en contra de la guerra; o el diputado popular Juan Morano, que se distanciaba de la línea oficial expresando públicamente un "no rotundo" a la guerra. Más aún, el portavoz de Coalición Canaria(CC), José Carlos Mauricio, afirmaba la pasada semana que al menos ocho diputados de los de Aznar ya habían pedido autorización a su secretario general, Javier Arenas, para apostar por una petición antibelicista de CC en el Congreso. Con estos datos en la mano, y teniendo en cuenta que de los 350 escaños que conforman el Hemiciclo, 183 corresponden al PP y 167 a la oposición, la propuesta sólo necesitaría del voto de un sólo diputado mas del PP para lograr los 176 votos que necesitan en la aprobación por mayoría de la proposición (esto es, la mitad más uno).

Fotografía de Ana María Riaza