Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ANÁLISIS DE LA SEMANA

Morir

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Sociedad03-03-2002

La vida suele valer más para quienes la tienen más difícil o la tienen menos. Lo más difícil del mundo es nacer, empezar a vivir. Los rostros de España se están arrugando y la vieja Europa, la que prohíbe la adopción a los homosexuales, quiere permitir el uso de un nuevo anticonceptivo, por si había pocas posibilidades de ver la luz. ¿Vivir? Quizás la vida no vale tanto como parece o vale menos. Nacer sigue siendo lo más difícil del mundo, sobre todo para quienes están predestinados a una enfermedad crónica. Hay personas que incluso antes de que muchas otras les consideren como tales tienen el corazón constipado, con agujetas de tanta lucha por latir. Parece fácil, pero morir es también harto complicado y es además algo importante en la existencia. La muerte es lo que da sentido a todo lo anterior. Y da miedo esa palabra tan importante –la muerte-, por desconocida, que hasta ha construido mitos o los ha desmitificado. Muchos la usaron para demostrar hombría, otros la creyeron inútil, sin valor. Unos bebieron veneno para morir, se lanzaron por un precipicio. Gracias a ella otros fueron inmortales, por lo que la entregaron cuando la conocieron: dejaron al mundo otra vida, una historia, unos recuerdos, un descubrimiento, unos versos, unas formas, una idea... Morir es la única vez que el hombre está solo ante la nada y eso ya es un mérito, una cultura. En la muerte se aprecia el significado de la vida cuando ya casi no está, cuando se va, cuando no existe aire en los pulmones. La cultura actual se encamina directamente a la tumba. El concepto está perdiendo su significado. Muchos jóvenes, muchos de ellos genios -de esos que nunca mueren- practican el botellón. Beber por beber –estos otros venenos- es un estilo de vida que se ha convertido en los últimos años en la forma más sencilla de ver la realidad por duplicado. La gente ve doble sin tener que jugar con la genética y pasar por un proceso de clonación. ¿No saben que pueden dejar de vivir si el alcohol va demasiado lejos?

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

Las personas, por encima de todo