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El euro se convierte definitivamente en la moneda única de 12 países

Por Gema DiegoTiempo de lectura2 min
Economía01-03-2002

En tan sólo dos meses, los billetes y monedas de euro han cambiado su brillante superficie por el aspecto sobado de cualquier medio de pago que va de mano en mano. A partir del viernes de la semana pasada, todas las compras de la zona euro han de abonarse obligatoriamente en euros.

La peseta se ha marchado silenciosamente, junto con el resto de las monedas nacionales de los otros 11 países de la zona euro. Si bien la fecha límite para retirarlas definitivamente era el pasado 28 de febrero, algunos países, como Holanda o Alemania, se adelantaron a los ocho últimos, entre los que se encontraba España, a los que le daba más pereza deshacerse de su divisa nacional. El euro acumula una larga historia tras de sí, a pesar de que su aparición física ha sido reciente. Su implantación en España ha ido "muy bien", según Javier Ariztegui, director general de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pagos del Banco de España. Aunque aún habrá que hacer algunos ajustes: la gente ha preferido las monedas de un euro a las de 50 céntimos, a pesar de que éstas son tres veces más abundantes. Por tanto, el Banco de España tendrá que acrecentar la producción de piezas de un euro para satisfacer la demanda de los consumidores. Las pequeñas monedas de uno y dos céntimos también han dado problemas. En Finlandia, por ejemplo, se han eliminado, redondeando los precios mediante las monedas de cinco céntimos. Además, han aparecido algunas falsificaciones -12 casos en España-, por el momento muy burdas, pero es de esperar que se perfeccionen dentro de pocos meses. Según la oficina estadística de la Unión Europea (UE), Eurostat, el efecto del euro en la inflación ha alcanzado, como mucho, el 0,16 por ciento, a pesar de que la inflación interanual (la que tiene en cuenta los últimos doce meses) aumentó seis décimas en enero del 2002 con respecto a diciembre del año anterior. Los ciudadanos están convencidos de que la culpa es del euro, pero los dirigentes europeos aseguran que se debe a la subida de los precios de las hortalizas y del tabaco. Aun así, para el 80 por ciento de los habitantes de la zona euro, la llegada de la nueva moneda ha sido un éxito. Dinamarca, Suecia y Reino Unido, que prefirieron esperar y observar antes de unirse a la divisa común, ya están tanteando la opinión de sus ciudadanos para convocar un referéndum que apoye su entrada en el euro.

Fotografía de Gema Diego