CONGRESO
Zapatero no habla de “crisis”, sino de “serias dificultades”
Por Blanca González Irureta-Goyena
1 min
Economía05-07-2008
En el pleno extraordinario celebrado el pasado 2 de julio en el Congreso, forzado por el principal partido de la oposición, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se refirió a la actual situación de crisis económica como una etapa de “serias dificultades”. El líder del PP, Mariano Rajoy, ofreció su apoyo a Rodríguez Zapatero siempre que reconozca la gravedad de la crisis.
Sin utilizar la palabra “crisis”, en toda su comparecencia, el presidente del Gobierno afrontó el pleno extraordinario con serenidad, explicando a todos los presentes las medidas adoptadas para afrontar la situación actual que, según Rodríguez Zapatero, es una situación de “serias dificultades”. Durante la comparecencia, el presidente sustituyó la palabra crisis por términos como “deterioro” o “empeoramiento” y aseguró que se podrán recuperar la economía y el empleo, manteniendo los compromisos de gasto social. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, habló de “grave crisis” y se comprometió con el Gobierno a ayudar, si Rodríguez Zapatero admitía la gravedad de la situación. Lejos de reconocerlo, el líder socialista, en su intervención en la Cámara Baja para analizar la situación económica, rechazó totalmente la posibilidad de una recesión, y le pidió a Rajoy que admitiera la derrota de las recientes elecciones generales. El discurso realizado por Rodríguez Zapatero no sólo recibió el rechazo del Partido Popular, sino también del resto de partidos de la oposición, que insistieron en pedir al Gobierno que aceptara la realidad y admitiera la crisis económica, haciendo más hincapié en el asunto de la devolución de 400 euros que prometió el presidente. En concreto, el portavoz de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, uno de los más críticos, advirtió al jefe del Ejecutivo que, de no admitir la crisis, se producirán movilizaciones. Mientras los representantes políticos siguen peleándose en el Congreso sobre si hay o no crisis, los españoles han de hacer frente a la gran subida del precio de los alimentos, la energía y asumir los nuevos datos históricos como la gran escalada del euribor y el alza del barril de crudo.





