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FRANCIA

Una campaña electoral llena de expectativas y emociones

Por LaSemana.es Tiempo de lectura2 min
Internacional06-05-2007

La masiva afluencia de los franceses a las urnas en las dos rondas demuestra las expectativas creadas ante los comicios presidenciales. Primero con una docena de aspirantes al Elíseo y, posteriormente, con los dos finalistas: Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal.

Francia sabía que la campaña electoral a la Presidencia tenía una importancia capital. La docena de políticos que aspiraban a llegar al Palacio del Eliseo ocupaba, prácticamente, todas las ideas desde las extremas izquierda y derecha pasando por el centro. Todos mostraron sus propuestas y la población acudió masivamente -84,6 por ciento- a las urnas el pasado 22 de abril. Como era de esperar, los dos candidatos más votados fueron el conservador de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), Nicolas Sarkozy, y la socialista Ségolène Royal. Los dos estuvieron apurando la campaña para la segunda ronda del 6 de mayo y no escatimaron esfuerzos para mantener a su electorado y ganarse la confianza de los que no les apoyaron en primera instancia. Los más codiciados fueron los 6,8 millones de personas que en la primera vuelta votaron al centrista François Bayrou, de la Unión por la Democracia Francesa (UDF). Bayrou pidió a sus seguidores que se decanten por el finalista que consideren oportuno pero ha afirmado que él, personalmente, no iba a votar a Sarkozy. Todo ello mientras también cuestionaba muchas de las propuestas de Royal. Aplicando la lógica política, de los electores de otros candidatos en la ronda preliminar, los de ultraderecha y derecha se decantarían por el conservador de la UMP mientras que los comunistas, verdes y otros partidos afines a la izquierda apoyarían a la candidata socialista. Mítines, promesas y críticas al adversario fueron las principales características de unos días que tuvieron su culminación con el debate televisado que mantuvieron Sarkozy y Royal el pasado miércoles. El cara a cara duró más de dos horas, ambos políticos no se dieron tregua, expusieron los puntos fuertes de su política y cuestionaron los del rival. La campaña culminó con la segunda vuelta electoral y con los franceses respondiendo nuevamente a la llamada de las urnas –otra vez más del 84 por ciento de participación-. Unas cifras que, unidas a la pasión política mostrada por los candidatos, muestra la alta concepción de la democracia de Francia.

Fotografía de LaSemana.es