Cinco años se cumplieron la pasada semana desde la invasión estadounidense en Iraq para acabar con el régimen de Sadam Husein. Una efeméride que el presidente norteamericano, George W. Bush, aprovechó para defender que la de 2003 fue “una guerra noble, necesaria y justa”.
Croacia, Hungría y Bulgaria, países limítrofes con Serbia, decidieron reconocer la secesión de Kosovo la pasada semana. Un anuncio que sólo ha agravado los incidentes entre las fuerzas de seguridad kosovares y la minoría étnica de Mitrovica.
La canciller alemana, Angela Merkel, visitó Israel y dio las gracias por poder mantener buenas relaciones entre los dos países, además reconoció que el Holocausto llena al pueblo alemán de vergüenza.
Nueve meses después, la coalición de los cinco partidos belgas ha llegado a un acuerdo político que recoge medidas sobre la economía, la política social, la inmigración o el cambio climático.