TERRORISMO
La operación de la policía francesa acaba con la ¬futura ETA¬
Por Cristóbal Cabezas
2 min
España11-12-2003
La Policía francesa ha desmantelado el aparato militar de ETA. En esta operación fueron detenidos Gorka Palacios, máximo jefe de los comandos; Juan Luis Rubenach, que estaba llamado a ser el número dos; Íñigo Vallejo y José Miguel Almandoz. Los cuatro cabecillas etarras mantenían una reunión «al máximo nivel» y de la «máxima seguridad» en una vivienda, en la que los agentes encontraron agendas y documentación.
El arresto de Gorka Palacios y otros tres terroristas más en Pau (Francia), después de la detención de Ibon Ferndández Iradi, Susper la pasada semana, afianza el curso de la lucha antiterrorista hacia la derrota de ETA. La táctica organizada por la Policía francesa en su intento por acabar con el aparato militar de ETA comenzó hace un año a raíz de la fuga de Ibón Fernández Iradi. Durante estos doce meses, los agentes han llevado hasta cuatro líneas de investigación que confluyeron en una vivienda en una localidad cercana a Pau. Los investigadores iban a detener a Gorka Palacios y se encontraron con la sorpresa de que junto al jefe del aparato militar estaban Juan Luis Rubenach, quien estaba llamado a suceder a Palacios en el caso de éste fuera detenido, e Iñigo Vallejo, que era el encargado de mantener citas con los no fichados, y con los etarras que están a la espera de pasar a España para formar o integrarse en un comando. También fue arrestado José Miguel Almandoz, que huyó a Francia el pasado marzo. Además, la Policía francesa, en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía, ha frenado la campaña de atentados que ETA planeaba ante las elecciones generales del próximo mes de marzo, y que había encomendado a una treintena de pistoleros encuadrados en los grupos que deberían incorporarse gradualmente a la ofensiva terrorista. Los investigadores creen haber descubierto la «futura ETA» gracias al descabezamiento de su «aparato militar» con la detención de sus máximos cabecillas. Por la abundante e importante documentación intervenida en Francia, las policías de España y Francia han conocido casi en su integridad los planes que a corto plazo se había marcado la cúpula etarra.





