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CERVANTES

Premio a la independencia de la poética chilena

Por Roberto González GarcíaTiempo de lectura2 min
Cultura11-12-2003

¿Marsé? ¿Benedetti? No, ha sido el chileno Gonzalo Rojas quien este año ha sido designado por el Ministerio de Cultura como ganador del Premio Cervantes. Este ha sido un buen año para las Letras chilenas, ya que Nicanor Parra, también nativo del alargado país sudamericano, ha obtenido el premio Nóbel de Literatura.

Rafael Sánchez Ferlosio, Julián Marías, Nicanor Parra, Benedetti, Marsé, Rojas y Ana María Matute eran los nombres que se barajaban, aunque el autor chileno recogió, en la votación final- se hicieron cuatro- seis votos, frente a los cinco del "segundo clasificado". El premio, que pasa por ser el más prestigioso de la Literatura en español (el Príncipe de Asturias está muy disperso en los últimos años dejando de lado la importancia del patrimonio español, tanto en las Letras como en las demás categorías) está dotado con 90.152 euros. El Cervantes se otorga a un autor que, a sus 85 años afirma estar viviendo "una reniñez" de frescura y que parece ir creciendo en el vuelo de las alas del humor. El poeta recibió con sorpresa, humildad y “natural alegría” la noticia "viva y fresca" de la concesión del Cervantes: "Éste es un reconocimiento que enriquece -añadió- la tradición literaria y la lengua que se escribe desde Chile". El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, destacó a la hora de valorar la obra de Gonzalo Rojas el extraordinario impacto de su voz poética en la nueva creación lírica. "Se trata de uno de los poetas maestros de las jóvenes generaciones de poetas iberoamericanos. Ha logrado crear un universo propio que se define en la línea de la tradición y de la modernidad. En su colección antológica existen tres títulos esenciales: ¿Qué se ama cuando se ama?, Réquiem de la mariposa y Del ocio sagrado. Sin duda ha conseguido mezclar la intertextualidad con toda la poesía de la modernidad hasta llegar a la esencia de la palabra poética, la única que puede buscar la respuesta adecuada a los grandes problemas del conocimiento del hombre". Alfredo Matus, director de la Real Academia de la Lengua de Chile, le definió como "un poeta pleno, químicamente puro. Es un creador auténtico, en la más pura acepción de la palabra. Su poesía es respiración, aire y silencio. Según él mismo escribe, la poesía se dice y se oye, es real, pero apenas se dice que es real, se disipa...". El jurado este año estaba formado por Víctor García de la Concha que ejerció como presidente, José Jiménez Lozano, Alfredo Matus, Fernando Sánchez Dragó, Antonio Muñoz Molina, Victorino Polo, Enrique Krauze, Rosa Montero, Arturo Pérez-Reverte, Gregorio Salvador y Jorge Edwards.