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Por qué lo llaman ‘optimizar recursos’ si es ‘poner de patitas en la calle’

Por Gema DiegoTiempo de lectura2 min
Economía12-10-2003

Después de perder dinero durante la crisis argentina y haber sufrido el trauma de quedarse sin su monopolio de las telecomunicaciones en España, Telefónica ha debido empezar a comportarse como una empresa en busca de beneficios dentro de un mercado liberalizado y abandonar su papel de niña mimada del Estado.

Telefónica se ha dado cuenta de que en su interior hay que hacer limpieza y dejar de derrochar el dinero, así que se ha puesto a meter tijera por doquier. Con lo primero que se ha encontrado es con el capital más maleable que se necesita para sostener una empresa: los trabajadores. Un Expediente de Regulación de Empleo en Latinoamérica (ERE) y otro más en España, y ya son casi 22.000 personas menos a las que pagar una nómina. En 1999, Telefónica emprendió otro ERE con el que ya había suprimido 11.000 empleos. Sin embargo, a Telefónica aún le parece poco, y hasta ha pedido ayuda al Gobierno para no tener que seguir ampliando los EREs. César Alierta se ha quedado solo para hacer y deshacer tras la dimisión de Fernando Abril-Martorell como consejero delegado, y ahora se ha puesto a jugar a equilibrar balanzas: lo que quito de Antena 3, que por cierto también anda con ganas de optimizar recursos, lo pongo en la nueva Sogecable. Entre tanto, a Argentina no se manda ni un euro, que las filiales son capaces de salir adelante por sí mismas. La empresa de telecomunicaciones quiere dedicar sus energías al negocio de la banda ancha. Ya lleva la delantera en las zonas rurales y, de hecho, su intento de absorber Terra, iba dirigido a convertirla en una filial de contenidos de banda ancha. Pero la OPA no dio los frutos deseados, y ahora Telefónica tiene que ir con más cuidado porque, aunque controla la mayor parte de Terra, no puede hacer con ella lo que le venga en gana.