MERCADOS
Dimite el presidente de la bolsa de Nueva York
Por Javier de la Fuente
1 min
Economía21-09-2003
Cara simpática y aspecto un tanto extravagante, así es Richard Grasso, un ex empleado del barrio neoyorquino de Queens que un día llegó a ser presidente de la bolsa de Nueva York. Es la típica historia del sueño americano, pasó de no tener nada a tenerlo todo. En concreto 140 millones de dólares. Y esos millones que se reparten entre sueldo, pensiones y otro tipo de compensaciones han sido los que le han llevado a presentar su dimisión como presidente del New York Stock Exchange (NYSE).
La avaricia rompe el saco, aunque en este caso mejor se podría decir la bolsa. Concretamente la de Nueva York, ahora en busca de un nuevo presidente. Richard Grasso llevaba como presidente del NYSE nueve años. Es el primer funcionario de la bolsa de Nueva York que ha llegado a la presidencia de ésta. No todos en la Bolsa de Nueva York están de acuerdo con la dimisión de Grasso. Hay quienes piensan que el NYSE es una empresa más, y, como tal, su presidente si efectúa bien su trabajo, debe recibir una compensación acorde. Beneficios extra que incluso, y tras la reciente polémica, se negó a cobrar Grasso, concretamente 48 millones de dólares de beneficios a los que tenía derecho de acuerdo con el contrato que firmó con el directorio del NYSE. La bolsa busca ahora a un sustituto de Grasso. El nombre que más suena en los despachos es el de Sonsini, un famoso abogado de negocios en la costa oeste de los Estados Unidos. De momento, John Reed, ex presidente de Citigroup y actual miembro de la dirección de Altria Group, ha sido designado presidente interino.





