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ELECCIONES

Campaña electoral: cambio o estabilidad

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura1 min
España23-05-2003

Nunca unas elecciones municipales habían adquirido tanta importancia en España. PP y PSOE convirtieron los comicios del 25 de mayo en un plebiscito: cambio o estabilidad. Estas son las dos ideas principales que proclamaron por todo el país José Luis Rodríguez Zapatero y José María Aznar. La campaña fue más propia de unas generales que de una elección de alcaldes y presidentes de Comunidad Autónoma.

Los líderes de PSOE y PP acumularon todo el protagonismo de la campaña electoral, parecía que la vida les iba en ello: para Zapatero eran las primeras como secretario general de los socialistas. Para Aznar, las últimas como máximo dirigente de los populares. Quizá por eso, uno y otro celebraron en quince días más de 50 mítines por todo el país. Zapatero ha tratado de sembrar la semilla del cambio. Sus expectativas no se han cumplido en estos comicios pero ha empezado a cultivar la base para llegar a la Presidencia del Gobierno en marzo de 2004. Ése es el objetivo que realmente importa en el Partido Socialista. La huelga general de 2002, el accidente del Prestige y la guerra en Iraq fueron sus principales argumentos para criticar al PP. El alto precio de la vivienda y la inseguridad ciudadana, los motivos para que votasen a sus candidatos. Por su parte, Aznar lanzó un mensaje casi apocalíptico para conservar el voto de los electores. Auguró crisis económica, quiebra de las pensiones, más paro, aislamiento internacional y desvertebración de España por las políticas del PSOE. A cambio, prometió acabar con el terrorismo, estabilidad, empleo y bonanza económica. Tanto Aznar como Zapatero han estructurado un mensaje nacional en unas elecciones municipales y autonómicas. Los ciudadanos no han hecho mucho caso a sus advertencias y han elegido, en cada caso, a los alcaldes y presidentes de comunidad en función de sus propuestas locales y regionales. No ha ganado ni Aznar ni Zapatero: la batalla por La Moncloa deberá esperar nueve meses.