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TAIWÁN

La venta de armas de EE.UU. a Taiwán provoca la protesta de China

Por Mariella GoliaTiempo de lectura2 min
Internacional28-04-2001

La decisión de Bush de modernizar el armamento de Taiwán se produce en un momento delicado. Las relaciones entre EE.UU. y China son aún tensas tras la colisión el pasado 1 de abril de un caza chino y un avión estadounidense que tuvo que realizar un aterrizaje de urgencia en la isla de Hainan.

El incidente del avión espía, el rearme de Taiwán y las declaraciones el pasado miércoles del presidente estadounidense, George W. Bush, han deteriorado las relaciones entre EE.UU. y China. Pekín advirtió de que "se reservaba el completo derecho a emprender acciones posteriores" al considerar, en contra de lo expuesto por EE.UU., que las armas vendidas no son defensivas sino ofensivas. China afirmó, además, que la venta de armas viola el acuerdo que en 1982 suscribió con Washington para la reducción de la cantidad y calidad del material bélico vendido a la isla, considerada por Pekín una "provincia rebelde". En 1949 China y Taiwán quedaron divididas tras la revolución comunista. Los perdedores de la revolución, el Gobierno nacionalista, se refugiaron en la isla donde China ha ejercido siempre una fuerte presión política, diplomática y militar. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhang Qiyue, hizo público el pasado jueves la indignación y la oposición del Gobierno por la venta de armas a Taiwán y ha afirmado que el momento "es muy delicado y complejo" para las relaciones entre EE.UU. y China. La actual tensión entre Taiwán y China se debe a la oposición de Taiwán de reconocer la existencia de una sola China. La actitud estadounidense supone un cambio respecto a la política de los últimos 20 años. Ninguno de los predecesores de Bush había ido tan lejos. La Casa Blanca ha precisado que aunque esté dispuesta a ayudar a Taiwán ante un ataque chino, no pretende cambiar su política de reconocer "una sola China". En la operación de refuerzo del arsenal, que asciende a más de 4.000 millones de dólares (unos 760.000 millones de pesetas), EE.UU. ha excluido de momento cuatro destructores tipo Burke, equipados con el moderno sistema de radar Aegis, de especial preocupación para las autoridades chinas. EE.UU. confía en que Taiwán y China puedan llegar a una solución pacífica y se pueda establecer un equilibrio estratégico entre ambas.