BALONCESTO
Unas negociaciones muy largas y tensas
Por Roberto J. Madrigal
2 min
Deportes24-04-2001
El nombre de Javier Imbroda se barajó como sustituto de Lolo Sáinz desde que éste abandonó la selección, después de los Juegos Olímpicos. Sin embargo, el interés de la Federación Española de Baloncesto (FEB) por contratar a Imbroda chocó con los dos años que le quedaban de contrato con el Caja San Fernando.
Las negociaciones entre Javier Imbroda y la FEB fueron avanzando desde octubre del 2000, con permiso del Caja San Fernando, club del que Javier Imbroda era entrenador en ese momento. Sin embargo, el poco tacto de la FEB, que sólo empezó a negociar con Imbroda cuando la temporada de la Liga ACB ya había comenzado, empezó a enfadar a los directivos del club sevillano, sobre todo a su presidente, José Antonio Parra. Más aún cuando la marcha del equipo ha sido peor que la de otras temporadas: el Caja San Fernando ha quedado fuera de los puestos de playoff por el título. La reticencia de la FEB para indemnizar al Caja San Fernando por la rescisión del contrato de Javier Imbroda (el melillense tenía dos temporadas más de contrato con el club), junto con unas declaraciones del propio Imbroda, en las que criticaba las relaciones con la directiva, por “falta de comunicación” y censuró la forma de algunos jugadores, Andre Turner, Mike Smith y Chuck Kornegay, lo que le costó una suspensión de empleo y sueldo por parte del Caja San Fernando, que le prohibió acceder a las instalaciones del club. Imbroda fue sustituido en el banquillo por Javier Fijo, hasta ese momento su ayudante. En cuanto esta suspensión se cumplió, Javier Imbroda presentó en un juzgado sevillano una demanda contra el Caja San Fernando. Los motivos, que se le aplicó un nuevo reglamento [interno] que le prohibía “realizar manifestaciones públicas” y que le desproveía de sus “derechos básicos”. El propio Imbroda llegó a afirmar que la intención de los dirigentes del Caja San Fernando con este reglamento era la de boicotear su pase a la selección española: “Mi gran delito es que la Federación quiere que yo sea el seleccionador nacional. Desde que se supo, el club me hizo un vacío personal y profesional. El Caja San Fernando autorizó la negociación. Alcancé un acuerdo para dirigir a la selección hasta septiembre de 2003 y le rogué a [José Antonio]Parra que facilitara mi salida. Un día después, Parra decía que la negociación se había hecho sin el consentimiento del club”. Javier Imbroda llegó a temer que estas dificultades impidieran su elección como seleccionador nacional español.





