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Estados Unidos

Compañías de EEUU dejan de invertir en el exterior por Trump

Por Beatriz Alcántara GilTiempo de lectura2 min
Economía05-01-2017

La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ya está teniendo sus primeras consecuencias. El elegido como presidente del país hace unos meses ya adelantó durante los actos electorales que su política iba a proteger la producción del país. Sus amenazas ya han llegado a las grandes compañías de Estados Unidos, que han decidido cancelar sus inversiones en el extranjero para seguir produciendo en el territorio estadounidense.

El neoproteccionismo económico del que hace gala Donald Trump pretende potenciar la producción en su país y limitar la inversión en países extranjeros. La amenaza de Trump a las grandes empresas era clara: si invertían en el exterior para evitar impuestos, el presidente aumentaría los impuestos a pagar en Estados Unidos. Aunque Donald Trump todavía no ha recibido el mando como presidente del país americano, parece que sus amenazas han tenido efecto y algunas de las compañías más importantes ya han anunciado que paralizan sus inversiones en el exterior.

La empresa de automóviles Ford representa el gran ejemplo de lo lejos que puede llegar el efecto Trump. Ford anunció hace tan solo unos días que ha cancelado la construcción de una nueva planta que iba a situarse en San Luis Potosí (México) y cuyo valor rondaba los 1.500 millones de euros (1.600 millones de dólares). En vez de dar paso a esta planta en Mexico, Ford ha decidido invertir 673 millones de euros en la ampliación de la planta de Flat Rock (Michigan, Estados Unidos).

Esta decisión de Ford supone un duro golpe para México, ya que la construcción iba a permitir la creación de 2.800 empleos. Actualmente Ford cuenta ya con cuatro plantas en el país mexicano, en las que trabajan alrededor de 9.000 personas actualmente. Sin embargo, Ford sigue queriendo crear su próximo modelo de Focus en la planta situada en Hermosillo, en Sonora.

Mark Fields, presidente de Ford, quiso negar rápidamente mediante una entrevista a CNN que esta cancelación de la planta en México se tratara de una concesión ante las amenazas de Trump. "No hemos hecho un trato con Trump", afirmó Fields, aunque reconoció que la decisión es un "voto de confianza" hacia el próximo presidente de Estados Unidos.

Otra de las empresas que decidieron dejar de invertir en México fue Carrier. Tan solo unos días después de que Trump fuera anunciado como ganador de las elecciones estadounidenses, Carrier detuvo el traslado de su planta de Indiana a Nueva León, en México. La compañía mantendría su planta en Estados Unidos a cambio de una promesa de mayor competitividad por parte de Donald Trump. Con esta decisión, México se quedaba sin una inversión de 7.000 millones de dólares y sin la creación de mil puestos de trabajo.

Las amenazas de Donald Trump han continuado y en esta ocasión su objetivo es General Motors. El político ha recurrido a la red social Twitter para advertir a la empresa que deberán pagar más impuestos si continúan produciendo en México automóviles que luego venden en Estados Unidos.