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Internet

Cuatro compañías de Internet le plantan cara al terrorismo

Por Paloma SztrancmanTiempo de lectura2 min
Comunicación03-01-2017

Con el paso de los años, las redes sociales han ido cobrando más protagonismo en las vidas de todos. Se usan para informarse, para entretenerse, para entablar amistades nuevas, para recuperar amistades de antaño o para descubrir nuevos elementos que sean del gusto del usuario. Pero también hay usos negativos de ellas, y uno de los que más presencia ha adquirido es el reclutamiento por parte de organizaciones terroristas.

Es por ello que cuatro grandes compañías como YouTube, Facebook, Twitter y Microsoft, han decidido unir fuerzas para eliminar todo rastro de contenido terrorista de sus redes. Las cuatro empresas han hecho público un comunicado en el que dejan clara su postura: "No hay lugar para el contenido que promueve el terrorismo en nuestros servicios". 

No sería la primera ocasión en la que varias compañías tecnológicas ponen en marcha una medida para compartir datos. Un ejemplo de ello sería el sistema PhotoDNA, utilizado por las mismas empresas para luchar contra los casos de pornografía infantil. Este sistema se encarga de escanear las fotos subidas. Posteriormente, las comparará con la lista que posee el Centro Nacional para los niños explotados y desaparecidos. Sin embargo, esto supuso un debate relacionado con las tecnologías de reconocimiento facial.

La medida para combatir el ciberterrorismo se basa en la creación de una base de datos que compartan las cuatro compañías. De manera que cuando surja un contenido de carácter extremista en una de las plataformas, quedará registrada en la base de datos. De esta forma, el resto de páginas podrán tener en cuenta ese contenido en el caso de que aparezca por sus respectivas plataformas y aplicar medidas contra eso. 

Sin embargo, el principal inconveniente de esta propuesta es que cada compañía tiene sus propias condiciones y política de contenido. Por lo que podría haber un choque de opiniones entre lo que se considera terrorismo y lo que se considera violencia. En principio, se procedería a compartir las imágenes y vídeos 'más extremos' que cada uno haya eliminado de sus servidores. Dicho intercambio se realizaría a través los llamados hashes o rastros digitales identificables. 

Otro de los problemas derivados según Harry Farid, profesor de ciencias de la comunicación que ayudó a desarrollar el PhotoDNA, es que "Es necesaria una transparencia completa sobre el material que se comparte en esta base de datos y, para ello, debe haber varios expertos en contenido extremista al mando. De lo contrario, la transparencia dependerá exclusivamente de las empresas". De esta forma, subraya en la necesidad que haya un organismo neutral que también controle los datos.