IRAQ
Reino Unido invadió Irak “sin agotar las opciones pacíficas”
Por Luis Lautenschlaeger Feijóo
3 min
Internacional07-07-2016
Reino Unido público este miércoles el “Informe Chilcot”, el cual recoge datos de más de siete años de investigación sobre la participación del país británico en la invasión de Irak. Según el mismo, el que fuera primer ministro, Tony Blair, decidió enviar tropas al conflicto “antes de agotar todas las opciones pacíficas” y basándose en “conclusiones defectuosas” presentadas por el servicio de inteligencia sobre la posesión de armas de destrucción masiva por parte del régimen de Sadam Husein.
Tony Blair envió a Reino Unido a la Guerra de Irak “antes de agotar todas las opciones pacíficas” y de manera injustificada, basándose en informaciones defectuosas presentadas por el servicio de inteligencia. Estas son algunas de las conclusiones echas públicas este miércoles y recogidas en el informe Chilcot, que recoge los resultados de siete años de investigación sobre la participación británica en el conflicto.
Dicho estudio recibe este nombre en honor al presidente de la comisión encargada de llevar a cabo el proceso, John Chilcot, un antiguo funcionario del ministerio británico para Irlanda del Norte. La investigación se puso en marcha hace siete años y fue ordenada en el 2009 por el entonces primer ministro, Gordon Brown. Así, para la elaboración del informe final, se ha contado con el testimonio de más de 150 testigos y se han consultado alrededor de 150.000 documentos gubernamentales. Además, se han tenido en cuenta las 29 cartas y notas que Bush y Blair se intercambiaron entre 2001 y 2007. “Estaré contigo pase lo que pase”, le aseguraba Blair al entonces presidente de Estados Unidos en una de ellas.
Principalmente, la investigación concluye que Reino Unido no buscó alternativas alejadas de la violencia y “no agotó todas las opciones pacíficas” antes de unirse a la invasión del país árabe. Adicionalmente, según el mismo, Blair exageró el peligro que suponía Sadam Husein, principalmente por las armas de destrucción masiva con las que supuestamente contaba su régimen. En cambio, tal y como recoge el documento, la existencia de estas bombas “se presentó con una certeza que no estaba justificada”. Por último, el informe Chilcot critica duramente la presión ejercida por Estados Unidos y Reino Unido al Consejo de Seguridad de la ONU para comenzar la acción militar.
Después de darse a conocer la noticia, Tony Blair publicó un comunicado en el que aseguraba que el informe demuestra que “no mantuvo ningún compromiso secreto para ir a la guerra”, por lo que considera que estas conclusiones deberían “enterrar las alegaciones de mala fe, mentiras o engaños”. “Esté la gente de acuerdo o no con mi decisión de emprender acciones militares contra Sadam Husein, la tomé de buena fe y en lo que creía que era el interés del país”, sentenciaba.
Cabe recordar que el la invasión de Irak tuvo lugar en el 2003 y Reino Unido envió cerca de 30.000 soldados. Desde que comenzó, esta guerra ha provocado 251.000 muertes, entre civiles y combatientes, ente ellos casi 200 británicos. “En 2003, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, Reino Unido participó en la invasión de un país soberano. Se subestimaron las consecuencias y se fracasó en lograr los objetivos establecidos”, aseguraba Chilcot.
"He tenido muy en cuenta desde el principio que las familias tienen altas expectativas y deseos de conocer la verdad de todo lo que sucedió, en particular en lo que se ven afectados sus parientes”, confesaba el presidente de la comisión mientras hacía entrega del documento al primer ministro David Cameron y centenares de personas se manifestaban en los alrededores.
Ahora, el informe está disponible en la página web “The Iraq Inquiry”, donde cualquier ciudadano puede acceder a las conclusiones del mismo. Por su parte, Los parlamentarios debatirán sobre la totalidad del mismo este jueves.





