Conflicto aéreo
Vueling podría enfrentarse a multas millonarias
Por Alexandra Campoamor
2 min
Economía07-07-2016
Los 85 vuelos cancelados y las decenas de miles de afectados por la mala gestión de Vueling al inicio de la campaña de verano pasará factura a la aerolínea. Tras el caos entre los consumidores por los retrasos en Madrid y Barcelona, IAG, la propietaria de Iberia y British Airways, vive ahora uno de los momentos más delicados de su historia tras convertirse en líder del mercado español.
El pasado fin de semana, la compañía se esforzó en culpar del caos en El Prat a la huelga general en Francia. Ya el lunes su director comercial, David García Blancas, reconoció errores de planificación: la aerolínea no pudo hacer frente a la “bola de nieve” de retrasos y cancelaciones iniciados el 28 de junio a raíz de esa huelga. El directivo, que negó que la aerolínea haya vendido más billetes de los que podía asumir, cargó las culpas en el anterior equipo directivo, encabezado por Álex Cruz, dado que la temporada alta en este sector se planifica a un año vista.
Para el presidente del comité de empresa de Vueling, Juan Valdés, la causa está en “la manera en la que ha crecido la compañía, hacia una sobreexplotación de los recursos humanos y de las máquinas”. “Los aviones están volando las 24 horas del día y las tripulaciones vuelan en los límites legales. Cuando una pieza falla, se produce un efecto dominó y caen las siguientes”, ha dicho.
Para compensar los cientos de retrasos a inicios de julio, la compañía anunció el lunes la contratación de 34 pilotos, el alquiler de seis aviones y el incremento en un 40% del personal de atención al cliente (130 empleados más), ante las quejas y denuncias de falta de información por parte de muchos afectados. Para la planificación de este verano, Vueling contaba con 600 tripulantes, 400 de cabina y 200 pilotos. Está por ver si el refuerzo es suficiente. Si el lunes la ministra en funciones, Ana Pastor, advertía de que los hechos “no pueden salir gratis a nadie”, este martes recordaba que las sanciones de su departamento “pueden llegar a la suspensión de la licencia definitiva”.
Como consecuencia por los prejuicios a miles de viajeros, Aesa, dependiente de Fomento, ha abierto una investigación a Vueling. En caso de detectar irregularidades, podría imponerle sanciones de hasta 4,5 millones de euros. La Generalitat no descarta imponer también sus propias multas (en este caso, en materia de protección de los consumidores) y la Aviación Civil italiana (ENAC) también ha amenazado a la compañía con sanciones por el caos generado en los aeropuertos de Roma-Fiumicino, donde Vueling tiene su segunda mayor base operativa, y Palermo.





